rating: hiper m si no tenes una mentalidad abierta no lo leas, tiene escenas sexuales explisitas.
Si es un sueño no me despierten
Edward pov
Sus ropas estaban mojadas al igual que las mías, movía sus manos nerviosa en la entrada de mi departamento, parecía encontrar demasiado entretenido sus dedos por que su mirada estaba perdida en ellos, lucia tan hermosa, mojada y sin escudos. Tan frágil, tan mía que tenia ganas de ponerme a llorar nuevamente pero, no era momento de llorar.
La tome de la mano seguro y la hice entrar a mi departamento, su manos estaba frías ella estaba toda helada, le saque la campera sin pensarlo mucho y después me fije en que deliberadamente y sin su permiso la estaba desvistiendo.
Sus ojos brillantes me miraron con intensidad, trague saliva mientras la prenda caía al suelo y de pronto levanto una de sus manos y me acaricio la mejilla había tantos sentimientos en sus ojos, no necesitaba decir nada abrió su boca y su calido aliento rozo mis labios, no podía pensar con claridad.
_quiero decirle que no pude dejar de pensar en usted ni un segundo doc.
Y que enserio es muy importante en mi vida_ dijo de manera franca mientras bajaba la mano yo de inmediato la tome y le bese la palma mi corazón latía a tres mil por hora.
_tu eres lo mas importante en mi vida, estoy completa e irrevocablemente enamorado de ti y no hay nada que puedas hacer contra eso_ sus ojos se encendieron de emoción, estaba cansado de callarme los sentimientos para mí.
Ella avanzo los centímetros que nos faltaban y me beso, la tome de las mejillas y acune su hermoso rostro en mis manos mientras nos fundíamos en el más hermoso beso que había dado en mi vida. Nuestras lenguas se encontraron danzando de manera ancestral, reconociéndose como si hubiesen estado esperando ansiosas este encuentro.
A medida que transcurría el tiempo el beso se hacia cada vez mas apasionado con mi mano delinee el contorno de su cuello acaricie su nunca su espalda descendí a sus cintura, coloque mis dedos fríos por debajo de su remera, ella se separo para respirar, mientras yo plantaba suaves besos por el contorno de su cuello.
_no tenemos que hacer nada si no quieres… en este momento me has dado mas de lo que puedo pedir… eres realmente la mujer mas increíble que he conocido…te amo bella_ dije acariciando con mis palabras el lóbulo de su oreja ella se estremeció entre mis brazos.
_quiero que me hagas tuya_ dijo de manera entre cortada y yo la despoje de una vez por todas de la prenda que me impedía tocar su piel, cuando la toque, fue como fuego entre mis dedos, cada toque suave era una dulce agonía que estaba dispuesto a pasar, sus manos ágiles me sacaron la remera mojada y me entrego la mas dulces y existentes de las caricias.
Nuestras lenguas batallaban para marcar el ritmo, nuestras manos recorrían avariciosas cada recoveco de piel desnuda que hallaban, los pequeños gemidos que se escapaban de su boca hacia que perdiera la noción del tiempo.
Así una a una cada prenda fue despojada de nuestros cuerpos, la levante en vilo y la deposite en la cama no podía dejar de mirarla de besarla de memorizar con mis dedos el momento mas feliz de mi vida, por fin la tenia entre mis brazos y nos estabas arrojando a las mieles del amor.
Era mi sueño echo realidad no quería que nadie me despertara estaba pasando el mejor momento de mi vida y quería disfrutarlo lo mas que pudiera estaba con la dueña de mi cuerpo, mi corazón, mi mente de todo lo que representaba mi persona.
_te amo_ dijo entre beso y beso y yo me quede estático tomándola del rostro nuevamente.
_ ¿que dijiste amor?_ le dije mirándola a los ojos no quería haberme equivocado, necesitaba escucharlo nuevamente de sus labios.
_te amo me costo mucho admitirlo pero, te amo, hazme tuya_ dijo y yo no hice mas que besarla, besar su boca, su nariz sus mejillas su frente besar su hermosa carita.
Descendí con mis besos húmedos sobre su piel calida que evaporaba cada beso con cada toque de mi boca lamí con mi lengua la extensión de su cuello, su clavícula, mientras que mis manos serpenteaban por su cuerpo lamí por enzima de su corpiño sus senos ella jadeo y arquee la espalda pidiéndome mas y yo como un esclavo a sus palabras obedecí a mi diosa del olimpo.
La despoje de su corpiño y comencé a besar la aureola de sus pezones, ella gemía sin control ante mi contacto, lamí sus pezones, los succione, los mordí tirando de ellos, mientras que mi mano se amoldaba al contorno de estos y la otra le hacia el mismo trabajo al otro seno.
_ ¡mierda Edward!_ dijo ella descontrolada por el servicio que estaba aplicando a sus pechos, cuando por fin vi su pezón de un color oscuro profundo pase a hacer el mismo trabajo con el otro hasta que estuvieron del mismo color, satisfecho con mi trabajo baje con besos húmedos y calientes por sus costillas, su ombligo su camino feliz a su monte de Venus.
Sus bragas de encaje era lo único que separaba de ese paraíso en el que me hundiría de mi boca lo fui bajando con mi dientes y ella lanzo un gemido ahogado, todo su cuerpo reaccionaba a mis caricias y yo hice una media sonrisa ella era mía y la marcaría, marcaría cada espacio de su cuerpo la marcaría a fuego, la tatuaría con mis besos, con mis caricias haría que ella llegara a las estrellas.
Mire como un maldito psicópata su desnudes sus mejillas estaba sonrojadas sus pezones duros y listos para mi, su monte me llamaba a gritos toque con la punta de mis dedos aquella ambrosia y estaba realmente húmeda, lleve la punta de mis dedos a mi nariz y absorbí su aroma almizclado y luego lamí mis dedos, sabia agridulce y de manera adictiva sin mas preámbulos zambullí mi lengua lujuriosa en estrecha cavidad, ella llevo sus manos a mis cabellos y me jalo a su centro mientras arqueaba su espalda y gemía de manera deliciosa.
Yo no le di tregua con mi lengua recorrí cada centímetro de su cavidad mientras ella gritaba mi nombre de placer, estaba tan duro, esta mujer me iba a matar de un infarto e iría feliz a los brazos del creador después de haber probado como un caníbal la carne de un ángel, pasaría con una sonrisa los tormentos del infierno después de haber arrebatado a un ángel y haber dispuesto de el con lujuria entre mis sabanas.
Con mi pulgar pellizque su clítoris y ella grito aun mas fuerte, cada sonido era una melodía sensual que tocaba el diablo ladino mientras bebía satisfecho las mieles de una virgen.
Era pagano, ya lo sabia pero esta mujer me hacia perder la moral y toda nota de coherencia en mi mente yo era feliz y eso era lo único que importaba, al fin me sentía completo bajo el encanto de la serpiente, ella era mi Eva y yo su Adam su esclavo sometido al placer.
Y podía haber estado décadas solo sobreviviendo de las mieles de su palpitante centro, era la mejor comida que podría prepárame un chef francés e iba a ser victima de gula.
Cuando llego a su orgasmo bebí cada gota de su néctar sin desperdiciar absolutamente nada su cuerpo se estremeció y se sacudió entre mis brazos mientras yo estaba en llamas avance por su cuerpo dando pequeños besos mientras me despoje de mi ultima prenda llegue a posicionarme enzima de ella y mirándola a los ojos entre en su húmedo y calido interior de una estocada.
Ella jadeo por la invasión, mientras hundía sus uñas en mi espalda, era tan jodidamente estrecha, mi pene se removió en su interior invadiendo su centro de placer con autoridad. Me quede quieto unos instantes solo hasta que ella se acostumbro y comencé a moverme pausadamente mientras ella sentía como encajábamos a la perfección.
Bella había sido diseñada para mi, para ser mi mujer y yo su hombre desde el principio de la creación en las líneas del destino había sido escrito que ambos estaríamos completos como dos piezas perdidas de un rompecabezas que una vez fueron un todo y ahora volvían a juntarse.
Con cada estocada que daba, sus paredes me succionaban de una manera exquisita me sentía lleno complacido y mas caliente aun, quise ser un caballero pero, mi necesidad era casi animal era un instinto salvaje que no podía acallar mas y fue agregando velocidad a nuestro encuentro pasional y repleto de amor.
Te amo repetía en cada estocada, mi cuerpo se comenzó a mover frenético, en la habitación solo se escuchaban nuestros jadeos, que eran susurros de amantes y el choque de nuestros sexos, el sudor de nuestros cuerpos nos bañaban y ella lucia tan hermosa con su boca abierta y hambrienta de mi, mientras gritaba mi nombre una y otra vez.
Pronto sentí como sus uñas se aferraron mas a mi espalda doblegándome la piel y como las paredes de su centro infernal apretaban a un mas mi pene entonces aumente salvajemente el ritmo y al poco tiempo colapse en su interior entremezclando nuestros jugos mientras ambos llegábamos al limite del éxtasis total y explotábamos al unísono mientras que de nuestros labios hambrientos gritamos el nombre del otro.
_te amo bella_ dije aun atado en su centro que era mi hogar donde podía morir feliz, si así lo quería el destino.
_te amo Edward_ dijo y nos fundimos en un beso lleno de amor sin prisas solo disfrutando del roseé de nuestras lenguas mientras nos entrelazábamos aun mas si es posible.
bueno niñas este es el primer lemmon de esta historia maravillosa que segui para y por ustedes espero que la hayan disfrutado se que a nuestra parejita le falta mucho que decirse y Bella necesita contarle muchas cosas a Edward pero se merecian este instante de paz y de amor espero que lo hayan disfrutado.
Sigo despierto
Para ti
No lo haremos juntos
No podemos ocultar la verdad
Me estoy rindiendo
Para ti ahora
Mi último deseo
Será guiarte fuera
Antes de que el océano
Se separe y se rompa
Por debajo de mí
Recuerda
Para mí serás siempre sagrada
Estoy moribundo pero sé
Que nuestro amor vivirá. Tu mano encima
Como una paloma sobre mí
Recuerda, para mí serás siempre sagrada
Rompes el hielo
Cuando hablas
Cada vez que respiras
Me salvas
Sé que un día
Volveremos a encontrarnos
Intenta seguir
Tanto como puedas
Hasta que el océano
Se separe y se rompa
Por debajo de ti
Recuerda
Para mí serás siempre sagrada
Estoy moribundo pero sé
Que nuestro amor vivirá. Tu mano encima
Como una paloma sobre mí
Recuerda, para mí serás siempre sagrada
Siempre tú
Siempre sagrada
Siempre tú
Serás sagrada
En tus ojos veo la esperanza
Una vez más
Me estoy hundiendo
Me estoy hundiendo
Lejos de ti
No te des la vuelta
Verás
Que puedes hacerlo
Nunca lo olvides
Para mí serás siempre sagrada
Estoy moribundo pero sé
Que nuestro amor vivirá. Tu mano encima
Como una paloma sobre mí
Recuerda, para mí serás siempre sagrada
Y un día el mar te guiará para volver a mí
Recuerda para mí serás siempre sagrada
Para mí serás siempre sagrada
sacred
I'm still awake for you
We won't make it together
We can't hide the truth
I'm giving up for you now
My final wish will
guide you out
Before the ocean
breaks apart
Underneath me
Remember
To me you'll be
forever sacred
I'm dying but I know
Our love will live
Your hand above
Like a dove
Over me
Remember
To me you'll be
forever sacred
You break the ice
when you speak
With every breath you take
You safe me
I know that one day
We'll meet again
Try to go on as
long as you can
Even when the ocean
breaks apart
Underneath you
Remember
To me you'll be
forever sacred
I'm dying but I know
Our love will live
Your hand above
Like a dove
Over me
Remember
To me you'll be
forever sacred
Forever you
Forever sacred
Forever you
You will be sacred
In your eyes
I see the hope
I once knew
I'm sinking
I'm sinking
Away from you
Don't turn around
You'll see
You can make it
Never forget
To me you'll be
forever sacred
I'm dying but I know
Our love will live
Your hand above
Like a dove
Over me
And one day
The sea will guide you
Back to me
Remember
To me you'll be
forever sacred
To me you'll be
forever sacred
Capitulo 6
-Nessie-
dijo Edward con una sutil sonrisa empezando a aparecer por sus labios, pero
antes siquiera de que dijera algo, sintió el fuerte impacto de la mano de su
hermana en su mejilla. Ese movimiento le dejaba en claro que ella sabía lo que
había pasado
-tu,
canalla, con que derecho te atreves a presentarte en mi casa después de lo que
le hiciste a Bella.- le grito Vanessa antes de tratar de cerrar la puerta. Pero
el pie de Edward no se lo permitió.
-no
pienso moverme de este lugar hasta que no me escuches.
******
Edward
estaba decidido a entablar cualquier comunicación con su hermana, sin importar
el medio que se requiriera.
-No quiero hablar contigo, no se como conseguiste mi
dirección, pero no me vuelvas a buscar lárgate- le volvió a gritar Vanessa mientras
trataba en vano de cerrar la puerta.
-Vanessa, por favor, no se que tanto sepas, pero
déjame explicarte- en ese momento Edward retiro un poco su pie, lo suficiente
como para que su hermana le pudiera cerrar la puerta en la cara.
Edward quedo enfrente sin moverse, recargo su
frenteen la puerta, dolido por el
rechazo de la única persona con la cual volver a su corazón, a su Bella. Del
otro lado de la puerta, Nessie estaba indecisa entre abrir y dejar pasar a su hermano,
o lo mejor seria hacer de cuenta que el en ningún momento se apareció por su
casa, el seguía consu farsa vida de
éxito en Londres, sin embargo, le dolía, le dolía darle la espalda a su propio
hermano, e incluso podía sentir algo de su propio dolor, pero no podía
perdonarlo, por que la canalla que el había echo simplemente no tenia perdón.
Las rodillas de Edward fallaron, y su cuerpo quedo
arrodillado en contra de la puerta, entonces las lagrimas empezaron a salir de aquellos hermosos ojos esmeraldas, los
cuales se veían vacios, oscuros. El dolor de su pecho lo estaba asfixiando.
-hermana, por favor necesito hablar con alguien, no
puedo mas- dijo entre gemidos a causa de el nudo de la garganta.
El llanto se hizo mas fuerte, perceptible, casi
palpable, era tan fuerte el dolor de Edward al igual que su conexión como
gemelos que Nessie empezaba a sentir los pequeños residuos de su dolor.
-Nessie, te necesito…por… favor… ayúdame… te lo
imploro… por… favor…- su puño se estrello débilmente contrala madera dejando oír un pequeño ruido seco.
La puerta se abrió poco a poco, y el rostro de
Nessie se asomo bañado de lágrimas, a final de todo el amor que sentía por su
hermano fue mas grande que el aborrecimiento por la canallada que había echo,
pero sin embargo el echo de que demostrara su vulnerabilidad y su dolor
reflejados en su rostro la hizo comprender que su arrepentimiento era sincero.
Se inclino y tomo el rostro bañado en lágrimas de su
hermano. Lo miro directamente a los ojos, no hubo palabras, no hubo discusión
alguna, en el mismo instante que sus aquellos ojos verdes se encontraron con su
igual fue como si todo fuera comprendido, superficialmente.
Edward miro el rostro de su hermana, el camino de
lagrimas que escurrían por sus rosadas mejillas, y otra daga agrando el dolor
que lo consumía.
Bravo
cullen, lastimas a todas las personas que quieres. Pensó internamente mientras se dejaba caer en el regazo de su hermana, como un
niño que busca el consuelo y perdón de su madre.
-¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste Edward?- dijo Nessie
mientras pasaba sus delgados dedos por los enredados cabellos de su hermano una
y otra vez, esperando una contestación.
-yo… yo…no…lo…se- tartamudeo mientras el nudo en su
garganta crecía- por…miedo…por...no… no lo se.
-vamos, no puedo dejarte solo aquí, vamos adentro.-
le dijo mientras se levantaba y lo ayudaba a levantarse.
Edward tomo sus maletas y entro con su Nessie,
aunque algo temeroso, no sabia si en realidad su hermana lo había entendido o
simplemente era por no tener un espectáculo enfrente de su puerta. Después de todo
era eso, un espectáculo patético, algo que el mismo se había echo. El vestíbulo
estaba hermosamente adornado, sin duda había sacado la habilidad de su madre,
donde lo antiguo se complementaba con lo mas moderno y le dabaun toque único a la decoración.Había un perchero finamente tallado con
diferentes tipos de dibujos, unashadas
y algunas hojas.
-dame tus cosas- pidió Nessie mientras tomaba
algunas de sus maletas y las acomodada a un lado del armario.
Edward no dijo nada, solo asintió entregando sus
maletas. Cuando terminaron Nessie tomo la mano de su hermano y lo condujo a la
sala.
En esta había muebles de todo tipo, altos bajos,
todos de colores negro y blanco, una chimenea cubría una de las paredes y
encima de esta diversas fotos y figurillas de madera le adornaban el lugar. Las
fotos mostraban a una hermosa chica feliz envuelta en los grandes brazos de un
chico moreno, de blanca sonrisa y ojos oscuros.
Se acomodaron de manera que uno quedara frente al
otro, en un principio no supieron que hacer, hace un momento sus barreras
habían estado tan bajas que ambos encontraron el punto débil del otro, per
ahora no sabían exactamente que seguía. Edward empezó a esconder su mirada de
la de Nessie que la buscaba.
-Edward.- susurro mientras este volteaba a un lado-
Edward mírame- dijo mientras le tomaba el rostro y lo hacia mirarla, acaricio
con sus pulgares el camino que las lagrimas habían dejado.
-yo…no…Nessie…- ni siquiera podía formar una oración
coherente sin pensar tantas cosas, en su hermana, en su dolor, pero por sobre
todas las cosas en su…bueno en Bella.
-cálmate si, ¿quieres algo de tomar?- pregunto
sonriendo ligeramente.
-un té estaría bien- dijo, Nessie se levanto y le
planto un sonoro beso en la frente, como el lo hacia Edward cuando ella iba con
él para consolarla.
Sonrió tristemente viendo como su Nessie
caminabaa la cocina.
En ese momento se levanto y empezó a recorrer el
lugar, viendo detenidamente las fotos y otras cosas. Algunas obras de arte
colgaban de las paredes con diversos colores, todos muy vivos, que reflejaban
su vitalidad.
Siguió mirando atentamente y se detuvo al observar
que un dibujo reflejaba a dos niños, el dibujo era a lápiz, los niños estaban
sentados uno frente al otro, eran gemelos, como ellos, pero la diferencia era
que aquellos niños eran diferentes, muy lindos, los pequeños sentados
divertidos con sus juguetes, en su rostro había un brillo especial. Muchas facciones le
recordaban a alguien, pero no sabia a quien.
Nessie entro justo en el momento que Edward veía mas
detenidamente, carraspeo un poco, lo que hizo que su hermano fijara toda su
atención en ella. En las manos llevaba una bandeja con dos tazas y una pequeña
jarra.
Sirvió el te y se lo tendió a su hermano. También le
ofreció una toalla húmeda para limpiar su rostro. Edward se alejo de aquel
retrato y se sentó junto con su hermana. Limpio sus mejillas y dejo la toalla a
un lado. No sabia como empezar, desde un inicio se había preguntado lo mismo,
estaba ansioso, y su pierna izquierda comenzaba a temblar a causa de lo mismo.
-mamá me dio tu dirección- dijo, por fin, mientras tomaba la taza que Nessie le ofrecía.
-me alegra que hayas visitado a mamá, ella y papá
han estado muy tristes desde tu partida- tomo su taza y empezó a mover su
contenido con una cuchara.- supongo que si viniste fue por una cosa-dijo antes
de sorber un poco del liquido.
-Nessie, no se que sepas en realidad, pero necesito
que me escuches.- dejo la taza antes de probar, recargo su cabeza en un mullido
cojín y apretó un poco el puente de la nariz.- pero no se si tu lo quieras.
Vanessa no contesto, se refugio detrás de su taza
unos instantes.
-bueno, por algo estamos aquí. No se hasta donde sea
verdad, pero créeme, se mas de lo que piensas. Creo que fui unpoco pre-juiciosa al no escuchar tu versión,
así que puedes hablar con toda libertad.
-Nessie, cuando me fui no supe lo que ocurría, me
refiero, por lo que estaba pasando Bella, al principio tuve el impulso de
regresar, pero pensaba que si renunciaba en esos instantes, no podría darle a
Bella todo lo que esperaba darnos a nosotros, después recibí un correo de Bella
diciéndome lo que pasaba.- puso la cara entre sus manos antes de seguir- tuve
mucho miedo Nessie, no supe que hacer en esos momentos, tenia pánico, como
reaccionar, no podía pensar en nada, todo lo había pensado para Bella y para mi
se venia abajo.
-Edward un regalo como ese no arruina la vida de
nadie- lo interrumpió su hermana.
-lo se, pero no supe como reaccionar, tenia miedo,
¿Qué tal si no era buen padre?, Nessie, era muy joven. No podía pensar con
claridad. Poco a poco evite cualquier contacto con ella, e incluso con la
familia estuve incomunicado por un tiempo.- una sonrisa sarcástica adorno su
hermosa cara- sabes Nessie, lo peor es que lo que creí que nos haría feliz a
ambos, ahora mismo me hace el hombre mas infeliz del mundo, deje escapar una
gran felicidad y la vida me lo esta cobrando caro. Tengo fama y dinero, pero
cuando me acuesto no hay nadie que este a mi lado, mi vida esta vacía, sin una
razón para vivirla. Por eso regrese Nessie, necesito arreglar mi vida, necesito
estar completo nuevamente, bueno si eso se puede.- recalco las ultimas
palabras, recordando que eso tal vez no se podía hacer realidad- he tardado
seis años en darme cuenta de el gran error que cometí, y ahora no pienso irme
sin mis respuestas.
Su hermana escucho sin volver a interrumpir,
constantemente estuvo viendo como estaba su hermano, la reacción que tenia con
cada palabra, el dolor que se reflejaban en esos apagados ojos color esmeralda.
-Edward, no puedo creer que hicieras eso, nuestros
padres nunca nos educaron de ese modo, nos enseñaron el valor de la
responsabilidad, de ser honestos, no solo nos has mentido a todos, sino que te
has estado engañando a ti mismo, creyendo lo que no era ni es.
Edward se sentía devastado con cada palabra que
decía Vanessa, tenia razón en todo, sus padres no los habían educado de esa
manera, no era justo que engañara a todos, diciendo que era feliz con lo que
tenia, por que en realidad lo único que lo hacia inmensamente feliz lo había
perdido por un error que el mismo cometió, el lo había arruinado todo.
-lo se, Ness, estoy muy arrepentido en serio, no se,
tal vez por mi juventud tuve miedo, pero quiero arreglar las cosas, deseo
volver a recuperar la vida que deje ir por inmaduro.- murmuro mirando a su
hermana, la cual estaba sentada, su taza la había dejado en la mesita de centro
y lo miraba atenta, con las manos en su regazo- Nessie, por eso te necesito,
mama me dio un papel, tal vez ella no sabia donde estaba Bella, pero tu si lo
sabes, tu sabes donde vive, por eso necesito tu ayuda, créeme que estoy
verdaderamente arrepentido, necesito saber muchas cosas, necesito verla. Y solo tu puedes ayudarme- le dijo tomando
las manos de su hermana entre las suyas.
Su hermana lo miro directamente a los ojos, mientras
respiraba profundamente antes de responder.
-Edward creo en tu arrepentimiento, pero no pienso
decirte en donde vive Bella, si es sincero tu sentimiento tu sabrás encontrarla.-
le dijo mientras se deshacía de su agarre, se levantaba y se marchaba escaleras arriba-
puedes quedarte, estoy segura que a Jake no le molestara, pero antes debes pensar
si en verdad piensas en ella o solo en tu amor egoísta.- con eso dejo a su
hermano completamente solo en la sala, pensando muchas cosas, cosas que le
vinieron de repente como un torbellino.
¿A que se refería con eso de su amor egoísta? ¿Por
qué había dicho aquello? Acaso ¿acaso
ella ya estaba con alguien mas?
Miles de preguntas empezaron a atropellar la cabeza
de Edward una y otra vez, lo que le hizo recostar su cabeza contra el sofá y
respirar.
Escucho el ruido de alguien que bajaba para ver a su
hermana con una pequeña en la mano.
.- ven te mostrare tu habitación, pero después tengo
que salir. Necesito ver unas cosas de un nuevo cliente que desea que le haga un
cuadro.
Edward se levanto un poco cabizbajo, pero al menos
podía decir que había recuperado algo de amor de su hermana. Subió con ella, y
entro en una habitación blanca con algunos toques azules, como las
cortinas,el edredón, la alfombra, un
cuadro… entonces recordó aquel retrato de los niños. Mientras tanto su hermana
le mostraba la habitación del baño y el armario.
-Nessie, dijiste que hacías trabajos para personas
¿verdad?- pregunto tratando de no ser tan directo.
-Si, así es- dijo con una sonrisa bailando en su
rostro.
-en la sala hay un retrato de unos niños, es muy
hermoso, ¿son hijos de algunos clientes tuyos?- pregunto mientras divagaba por un lado y por otro.
Nessie le miro con los ojos abiertos como platos,
pensó que no vería ese retrato en especial, uno que era muy importante para
ella.
-no, son unos niños que vi un día en un parque, me
llamaron tanto la atención que empecé a hacer pequeños bocetos hasta que su
madre me dio permiso para retratarlos- su explicación fue rápida, y trato por
todos los medios no hablar de mas, aunque parecía nerviosa- ahora me tengo que
ir, siéntete en la libertad de hacer lo que desees, vendré a casa antes de que
Jake llegue.
Se acerco a el y le dio un sonoro beso en la mejilla
antes de desaparecer por la puerta. Poco después Edward escucho la puerta de
abajo cerrarse y posteriormente el sonido de un auto alejándose.
Ahora estaba solo, completamente solo. Este era el
momento exacto. Bajo lentamente las escaleras, abrió la puerta donde su hermana
había puesto sus maletas y busco dos, la maleta de mano y su mochila donde
llevaba su laptop.
Volvió a subir a su cuarto y cerro la puerta. Se
acomodo en la amplia cama, entonces empezó el debate interno entre que abrir
primero.
Se decidió primero por las cartas. Desde hace tiempo
que deseaba saber su contenido, aquel correo podría esperar un poco mas.
Saco la caja y la puso en su regazo, la abrió con la
llave y despues de eso saco las dos cartas. Ambas tenían escritos su nombre, la
fecha eran diferentes, edward abrio con cuidado la primera, que era de mas o
menos un mes despues de su partida.
La letra de Bella era inconfundible para el, pero
extrañamente el papel tenia algunas manchas algo oscurecidas por el tiempo.
Empezó a leer con cuidado.
Edward:
No sabes la falta que me haces en estos
momentos, no sabes cuanto extraño tu aroma, tus besos, tus caricias, tus brazos
rodeándome, cuidándome, protegiéndome, ahora, mas que nunca te necesito a mi
lado, se que es una tontería que escriba esta carta que no recibirás en algún
tiempo, de echo no se si tendré el valor de entregártela, pero necesito de
alguna formar pensar que puedes escucharme, y mi única forma es escribiendo.
Tal vez ya leíste el correo que te
envié, de ser así, entonces sabes que en estos precisos momentos una pequeña
parte de ti y de mi crece en mi vientre a cada segundo, pero si aun no lo
abres, espero que lo hagas pronto, por que necesito que lo sepas. No sabes la
falta que me haces, tengo miedo Edward, mucho miedo, pensé en tantas cosas, en
tantas y en las posibilidades de que este bebe no naciera….
Edward se tenso completamente al llegar a este
punto, acaso ¿acaso ella había pensado en abortar al bebe?
Pero no pudo, no fui capaz, ¿sabes por
que? Por hace poco escuche el sonido mas hermoso que pude oír, ese sonido que
me hizo la chica mas feliz, escuche el latir de su corazón, aquel sonido que me
hizo amarlo desde ese momento. Aun nadie lo sabe, aunque Carlisle es doctor no
supo lo de mi examen, por que lo realice en una clínica de Seattle, no pienso
mencionar nada, hasta que tu regreses, o por lo menos hasta que haya hablado
contigo. En el correo que te envie te escribo la felicidad que ahora me
embarga, pero en esta carta escribo el temor que siento, por que te necesito,
te necesito para saber que puedo ser la guía indicada para esta personita que
esta viviendo en mi interior. No sabes cuanta falta me hace escuchar tu voz,
cada noche escucho el Cd que me regalaste, una música que de seguro alguien mas
disfruta.
Te amo, y es mi amor por ti lo que me
da fuerzas para esperar y poder decir que estoy embarazada junto con el ser más
perfecto del mundo. Ahora escribo esto mientras la magia de nuestro prado me
cubre, disculpa si derramo unas lagrimas, pero no son de tristeza sino de
felicidad; pienso en tantas cosas, y mientras, te imagino junto a mi
disfrutando de nuestro amor.
Te amo, espero poder verte pronto,
Tuya por siempre. Bella
La carta terminaba allí, entonces Edward vio las manchas,
y con mucho cuidado, como si se tratara del pétalo de una rosa, acaricio cada
una con el pulgar.
En cuanto había leído lo que Bella había tratado de
hacer, un escalofrió le recorrió todo el cuerpo, como pudo haber pensado
aquello, no creía que por la cabeza de su ángel pudo haber pasado semejante
idea, pero ella no era así, y si alguien tenia la culpa era el, el y su miedo,
el y su desconfianza fue la causante de todo.
Siguió observando un rato mas esa carta, hasta que
lo creyó prudente, la dejo y abrió la segunda carta, la cual estaba fechada
tres meses después de su partida.
Edward:
No se si aun me ames, no tengo idea de
nada en estos momentos, la razón me dice que no, que te perdí en cuanto te dije
que estaba esperando un hijo tuyo, pero mi amor por tiaun guarda la esperanza que antes de lo que
parece regresaras a mi, que dirás que sientes la demora, pero que me tomaras
entre tus brazos y no me dejaras irme lejos de ellos. Pero no, ya no puedo
seguir mintiéndome a mi misma, como decir que me extrañas cuando evitas mis
llamadas, como decir que te importo si no contestas ningún correo que te mando,
creo que ya es tiempo de dejar de mirar el pasado, pero no puedo, soy
masoquista y mi tortura tiene nombre y apellido, Edward Cullen.
Ahora
e tomado una decisión acerca de mi futuro y de niño, por que a pesar de que a
ti parece no importarte a mi si, no sabes el dolor que me causa tu rechazo, el
saber que no amas lo que yo amo, la personita que crece en mi vientre día a
día. Lo siento, se que tal vez nunca leerás esta carta, pero decir, de algún
modo, la verdad me consuela, me hace sentir fuerte y me hace creer que yo puedo
salir adelante sin ti, aunque me duela hasta el alma.
Me voy para siempre, le alejo de todo
aquello que me recuerde el tiempo que estuvimos juntos, tratare de recoger los
pedazos rotos de mi corazón y tratare de reconstruirlo, junto con una nueva yo
y una nueva vida, lejos de ti, de lo que me recuerda tu traición, para tratar
de salir adelante, pero no sola, sino con mi hijo. El será mi luz, me ayudara a
salir en el oscuro abismo que en estos meses e caído yo misma, no tienes idea
de lo que e sufrido, lo mucho que te necesite, no sabes lo que me hiciste,
tomaste mi corazón y llegaste a tratarlo como a un trato viejo, que después de
ser utilizado es desechado.
No te preocupes, que me voy sin decir
nada, nadie, absolutamente nadie sabe sobre mi estado y espero nunca se
enteren, no sabes que vergüenza sentiría al saber que defraude a muchas personas
por mis actos.
La vida esta echa a bases de decisiones
y tu y yo ya tomamos cada uno la nuestra, solo espero que la tuya sea la
correcta.
Con esta carta, ahora te entierro,
entierro mis recuerdos, entierro todo, tu fantasma, tu falso amor, tu traición,
pero sobre todo, entierro a la Bella que creyó en ti.
Fuiste, y creo serás el hombre que mas
ame en la vida, pero ya es tiempo que deje de vivir en mi falsa fantasía y
afronte mi cruel realidad, ya es la hora
de decir adiós.
Te amo
Isabella Swan
Ya no estaba el suya para siempre, ya no había
esperanzas, solo quedaba ver lo que le había dicho su hermana, esto era por los
dos o solo por el amor egoísta de el. Estaba claro que su traición afecto a
Bella mas de lo que el había imaginado, y sumándole la muerte de sus padres y
su falta de comprensión y apoyo solo hacían que se sintiera el peor hombre
sobre la faz de la tierra.
Pero no, no creía que era su amor egoísta, solo
deseaba que verla una vez mas, saber tantas cosas, sobre aquel bebe que
rechazo, sobre lo que pudo haber sido su hija, pero sobre todo quería… quería
volver a ocupar el lugar en el corazón de su ángel, corazón que el mismo
destrozo. Se hizo a si mismo la promesa de que si no podía acercarse a Bella,
que si se daba cuenta que de verdad era su egoísmo lo que le había echo
regresar, entonces se marcharía sin mas, volvería a su infeliz vida, solo.
Sintió algo húmedo y frio recorrer sus mejillas, las
lagrimas estaban corriendo libremente por su rostro. Las limpio un poco, y
encendido su laptop, busco entre sus archivos mas antiguos y encontró el correo
que hace mucho había dejado olvidados.
Primero abrió la imagen, al principio solo vio algunas
sombras, pero después la imagen se aclaro un poco para mostrar un pequeño ser
en pleno desarrollo, el corazón de Edward se detuvo por un momento, esa imagen
le mostraba a su bebe, a su hijo.
Entonces, tratando de imaginar que era lo que
contenía el audio lo abrió y el cuarto se sumió en un silencio, el cual fue
roto por el sonido de un latido constante, como el aleteo de un colibrí. Como
lo había dicho Bella en su primer carta, era el sonido más hermoso que nunca
había escuchado. Mas que nunca se maldijo por no haber sido capaz de haber
abierto, pues si lo hubiera echo, tal vez las cosas las hubieran sido muy
diferentes.
Ahora mas que nunca estaba decidido a buscar a Bella
y sobre todo arreglar la vida que dejo, pero antes que eso, tratar de reconstruir
el corazón que lo amaba.
Pero Nessie se había negado a darle datos por ella
misma. Edward se recargo contra la pared apretándose el puente de la nariz,
claramente irritado por la actitud de su hermana, como deseaba poder leer la
mente, así podría saber muchas cosas que Vanessa le ocultaba.
Pensó mucho, hasta que se le ocurrió algo su hermana
había dicho que buscara por sus propios medios, pero no dijo que no podía
utilizar la información que ella tenia.
Se levanto rápidamente de su cama y salió al pasillo.
Busco entre las puertas hasta que hayo la que era de su hermana, entro con
mucho cuidado, abrió los cajones de la mesita de noche y no encontró nada en
particular, después rebusco entre las cosas que se encontraban en el tocador,
pero tampoco tuvo éxito.
Salió de allí y entro a la habitación que era
destinada a su estudio de dibujo,era
demasiado grande, donde había mucho color y cientos de libros de arte de todo
tipo. Acuarelas, pinceles, oleos, cosas de todo tipo.
Vio un viejo escritorio tipo Baúl y se dirigió allí,
rebusco en los cajones y encontró una agenda.
En ella se encontraban anotados direcciones, nombres
y números telefónicos de muchas personas.
Busco en la parte donde estaba destinado a las
personas con B, I y S, buscando su nombre, pero no encontró nada, entonces
hojeo una por una las paginas de la agenda, encontró muchos nombres de
diferentes personas. Y entonces encontró algo que llamo su atención, en la
sección H se encontraba escrito en una hoja algo que capto completamente su
mirada
Hermana Cisne
Calle…… numero 2189
Teléfono…
Trabajo…
Recordó el apodo que Nessie la había puesto a Bella
cuando se hicieron amigas, hermana le decía por el echo de que fuera su novia,
y cisne, por que en secreto Edward hacia le decía antes de hablar con ella,
cuando secretamente le veía de lejos sin saber como acercarse a ella.
Encontró un pedazo de papel y un lápiz y anoto
rápidamente todos los datos. Seguramente esa pista era la que el estaba
buscando. Dejo todo como lo había encontrado no sin antes ver un hermoso cuadro
donde un fénix renacía de entre sus cenizas, en un punto el cuadro estaba
escrito una frase: de entre las cenizas
tenemos que renacer, y cada vez debe de ser mas fuerte, porque de cada caída
debemos de levantarnos y continuar.
La imagen era muy hermosa, pero no debía de quedarse
tanto tiempo ahora, tal vez, otro día, pediría a su hermana que le mostrara
todas las obras que estaban en la casa.
Salió silenciosamente de el estudio pero antes de
cerrar la puerta escucho algo que lo dejo completamente helado.
-¿Qué haces tu aquí?
.********
Hallo
Lo
siento, es que ahora estado un poco con falta de inspiración, y no es fácil
escribir algo sin ella, pero lo prometido es deuda y aquí esta el 6 capi.^-^
¿Quién
será el que descubrió a Edward? ^o^
Lo
siento hoy no dare adelantos, prometo subir mas seguido, pero ahora tengo el
problema de que estoy sin internet, entonces tengo que buscar la forma.
Por
favor no me enojo si comentan, por favor, necesito mi inspiración.
Dejo
mi alma en mis letras, por favor deja tu sombra al pasar.
Feliz
fin de semana.
Jijiji
=)
por cierto la cancion es de mi adorada banda tokio hotel (he de alli tokita) y me encanta, si quieren escucharla les dejo la ULR
http://www.youtube.com/watch?v=UxOrE5-9zxE
La solté porque no tenia caso seguir insistiendo, ella ya no me miraba con amor, podía intentar ganarme su corazón nuevamente pero, no sabia cuanto tiempo podría mantenerla viva sin que Victoria nos encuentre, Bella se aovillo en la cama, tapando su hermoso rostro para que no la vea se agarraba tan fuerte las piernas que sus nudillos estaba blancos ¿Qué demonios estaba haciendo? ¿No me era suficiente con el hecho que por culpa de mi cobardía ella había perdido todo?
No podía seguir haciéndole daño, ya no quedaba nada del amor que antes me miraba y si no quería ganarme su odio debía dejarla ir. Por mas que me doliera en el alma debía dejarla, era lo único bueno que podía hacer por ella.
_bella, amor ¿quieres que te deje tranquila?
_por supuesto que quiero eso_ me dijo con convicción, mientras me miraba de manera intensa, entonces me rendí ya no podía seguir haciéndole mal.
_bien_ dije mientras la levantaba de la cama, ella me miro alarmada ya no confiaba en mi, me dolía pero, lo tenía bien merecido.
Seguí caminando a paso normal con ella, disfrutando los instantes que nos quedaban juntos, después de esto desaparecería de su vida. Su olor como siempre me mareaba.
Llegamos costeando la carretera, lo sabia por los ruidos de los autos, se que ella todavía no podía escucharlos pero pronto los encontraría, la solté y ella me miro confundida.
_ ¿Qué planeas ahora Riley? ¿Vas a matarme a quien en medio del bosque?_ yo respire frustrado, claro me merecía su actitud, después de todo me la había ganado.
_no te are nada, solo… te dejo en libertad, no eres feliz a mi lado y no voy a obligarte a que me ames pero, si hay algo de cariño aun en ti quiero pedirte que no me odies_ ella me miro extrañada como si le estuviera hablando en otro idioma.
_ ¿que… que me estas pidiendo?_dijo ella con la voz ahogada.
_que no me odies por mi cobardía, por haberte dejado sola, por haberme conocido, por todas las cosas malas que te pasaron a cruzarte en mi camino pero, créeme una cosa Isabela eres, fuiste y serás el amor de mi existencia, se que no lo creerás, debido a todo lo que te sucedió a mi lado pero es la pura verdad, ahora con todo el dolor que me causa te dejo ir para que hagas tu vida, con quien escojas, yo no interferiré pero, créeme si alguna vez me necesita prometo estar, ni cielo, ni tierra, ni la misma Victoria podrá detenerme…_ dije rozando con mi mano su mejilla, la mire a los ojos, siendo totalmente sincero en ese momento y ella me regalo una media sonrisa, era todo lo que necesitaba para dejarla ir.
Me aleje unos pasos de ella, luego de dejar un beso en su delicada frente, todo en ella me recordaba lo cobarde que había sido al dejarla sola afrontando todo esto, este era mi único acto de verdadero amor que había echo por ella desde que la conocí.
Inicio de flashbacks
Era como todos los días en Forks lluvioso y sin un ápice de luz en el cielo, otra vez tenia que cumplir con mis horas extras en el restaurante, solo quería llegar a mi casa, abrazar a mama y comer algo decente no esta comida sin gracia.
Cuando entro ella, con su cabello chocolate goteando por la lluvia, casi oscuro, su capucha, frotándose sus dedos por el frío, estaba como nerviosa, si así se puede decir.
Me acerque para intentar ser amable pero se me callo la bandeja y ella se apresuro a agarrarla y nos golpeamos la frente, ambos nos miramos y nos reímos por la situación tan tonta, yo me quede perdido en sus hermosos ojos chocolate.
_me llamo Bella un gusto_ dijo esta con una sonrisa reluciente y cegadora extendiendo su pequeña mano hacia mi.
_y yo Riley el gusto es mío_ dije estrechando su mano, mientras ambos sonreíamos.
Fin de flashbacks
Ahora todo eso me parecía tan lejano, mientras dejaba mi último vestigio de humanidad, mi corazón junto a ello, solloce en silencio, sabiendo que no podía llorar por más que lo quisiera.
_ ¡Riley!_ dijo y me voltee con el corazón, que si hubiera latido lo hubiera echo ella me miro y me regalo una sonrisa genuina ¡que hermosa era!
_gracias_ dijo y se volteo y yo murmure de nada y me eche a correr.
Dejaba mi alma a su lado, mi bondad todo con ella y no me arrepentía, porque ella me había dado los mejores momentos de mi vida humana y de esta existencia maldita.
Ella había iluminado mis días oscuros y lo menos que merecía de mi era que la dejara ir, lamentaba todo lo que le sucedió y jamás me lo perdonaría a mi mismo pero, verla con ese nuevo brillo en los ojos me hacia feliz, después de todo uno de los dos puede ser feliz.
Así que la deje marchar porque ella y nadie mas que ella merecía ser feliz y aunque sentía como que me despedazaban, no importaba amaba a Bella y por amor uno tiene que dejar ir.