jueves, 24 de febrero de 2011

Capitulo 4: Nuestra primera vez Juntos



Nuestra Primera Vez Juntos

Marie

Los rayos de la luz que entraba por la ventana me despertaron de un hermoso sueño en el que Max estaba conmigo. El día de ayer fue el más feliz de mi vida Max me ama a mí solo a mí y a nadie más, aun estando embarazada me quiere y al bebe también ¿Cómo puede existir un chico así? Creo que ni en mis más locos sueños lo imagine, siempre lo vi como un cuento de hadas algo que no me iba a pasar a mí pero paso, soy la mujer más afortunada del mundo al tener a Max a mi lado sé que él no me hará daño el cuidara de mi corazón como yo del suyo. 

Todo él es perfecto su rostro, sus ojos y sus labios, sus labios Dios lo recuerdo tan bien eran suaves y apasionados, la forma en que correspondió a mi beso me dejo sin aliento y cuando grito frente a todo el campus que yo era su novia me hizo la mujer más feliz del universo. Ese recuerdo hizo que una gran sonrisa se plantara en mi rostro pero aun no quería abrir los ojos, quería seguir recordando algo que parecía un hermoso sueño y si era así no estaba dispuesta a despertar tan pronto.

Escucho un golpeteo lejano y realmente molesto, luego de unos segundos me doy cuenta de que el golpeteo constante es en mi puerta y puede ser algún sin importancia o puede ser Max…¡¡Max!! Por el sí me levanto en unos pocos segundos me pongo mis lindas pantuflas y me arreglo un poco el cabello, lavo mis dientes y salgo a abrir. Y tal como dije era Mi Ángel de la Guarda mi apodo para él, vestía muy casual jeans y camiseta a cuadros junto con ese aire que solo el poseía te derrites con solo verlo, su cabello húmedo su rostro y por ultimo una bolsa en sus manos, que traerá hay.

-Hola mi amor – dijo besando mis labios muy dulcemente pegando su frente a la mía, luego se inclina al nivel de mi vientre y lo besa poniendo sus manos en el – Hola pequeñín – se veía tan tierno cuando hacia eso, en ese momento sentí un pequeño golpe en el mismo lugar que Max había besado – ¿Lo sentiste? – dijo con un brillo en sus ojos que hizo encoger mi corazón, mi mano también viajo hacia ese lugar nuevamente sentimos un golpecito cuando Max volvió a hablarle – Reconoce a su papa – dije con lágrimas contenidas, mi bebe respondía a Max cada vez que le hablaba a mi vientre.

- Marie, estas segura… mira no tengo derecho él bebe…- en ese instante lo corte

- Creo que eso quedo claro ayer cuando me pediste ser tu novia ¿o te estas retractando? Dije verdaderamente dolida de pensar que el piense así.

- No pienses lo que no es Marie, claro que no me retracto de nada todo lo que dije ayer es cierto y bueno lo que te quería decir es que… ¿sabes? Mejor entremos si y te lo explico mejor 

– tomo mi mano y me guio hacia el sillón en el cual nos sentamos. Tomo mis manos entre las suyas y me observo fijamente.

- Los amo más que a mi vida misma, siempre voy a estar para ti y nadie te volverá a hacer daño… te dije que si estabas segura porque quiero poder darle mi apellido al bebe, ¿Qué dices? – él quería darle su apellido a mi bebe, quería formar parte de mi vida y la de mi bebe – ¿De verdad quieres hacer eso? ¿Que pensara tu familia cuando sepa que tienes un hijo que no es tuyo? – no quería que tuviera ningún problema por mí.

- No me importa lo que diga mi familia, además si soy feliz no me importa nada más, ósea que eso es un no –

- ¡No! – Al ver su expresión  me asuste – no… quiero decir si… es solo que no puedo creer que quieras hacer eso, no es tu responsabilidad.- finalice yo con un dejo de tristeza en mi voz  – 

Quiero hacerlo – me dijo con una gran sonrisa, yo solo pude tirarme a sus brazos y agradecerle por estar conmigo – Gracias por todo, gracias por estar conmigo… Dios te amo tanto – sentí como se separaba de mí y me observaba fijamente, y solo pude ver un increíble amor y ternura reflejados en sus ojos, como amaba a este hombre.

- No puedo creer todo lo que estás haciendo por nosotros, primero me acompañas a la ecografía luego me dices que me amas y ahora ¿piensas darle tu apellido a mi bebe? De qué lugar vienes Max Torres, eres increíble –

- Se podría decir que todo esto lo hago por la misma razón que dices Te Amo solo eso, así que sin importar si es niño o niña tendrá mi apellido, eso significa que no es más solo tu bebe ahora es ‘nuestro bebe’ - dijo remarcando el nuestro, cosa que hizo que una gran sonrisa se plantara en mi rostro – Si ahora es nuestro –

- Bueno es hora de comer señorita – y saco un vaso de jugo y fruta de la bolsa que traía hace unos minutos – Gracias se ve delicioso todo lo que trajiste – empecé a comer todo lo que Max me trajo y no me había dado cuenta del hambre que tenía, tanto que el me observaba divertido, al finalizar mi estupendo desayuno me ayudo a levantarme.

- Bueno hoy es un día para divertirnos ya que tú y yo no tenemos clases, hoy es un día para los tres podemos hacer lo que tú quieras – dijo al tiempo que se acercaba a mis labios – eres hermosa y te amo demasiado – susurraba sobre mis labios, cosa que me empezaba a desesperar así que acorte la distancia que nos separaba lo tome de la camisa y lo bese, con ternura amor pasión y deseo, porque si lo deseaba con locura, solo imaginaba sus manos en mi cuerpo y sus labios en los míos solo él y yo. El beso cada vez subía de intensidad y no era la única desesperada por seguir, Max me tomo de la cintura mientras dejaba mis labios para besar mi cuello, - Tal parece que los planes para hoy cambiaron ¿no? – dije reclamando sus labios nuevamente – Si eso parece… quería que fuéramos de… compras… para él bebe… - decía entre besos, los jadeos se hacían presentes en nosotros y ahora no encontraba mi voz para decirle que siguiera 

Pareció leer mi mente porque la ropa paso a segundo plano, empezó quitando mi camisón mientras nos dirigíamos hacia algún lugar dentro de mi departamento por lo menos recordaba donde estábamos porque ya hasta estaba olvidando mi nombre, solo podía sentir al hombre que me estaba brindando tan exquisitas caricias, su camisa desapareció al mismo tiempo que lo hacia mi pantalón de pijama luego fue el turno para sus jeans, seguimos besándonos y demostrando con pequeños gemidos lo que estábamos sintiendo.

Sentí como me recostaba en algo suave creo era mi cama, besaba mis pechos mientras el sujetador también desaparecía, levanto su rostro y me vio a los ojos sus orbes verdes con el deseo y la lujuria reflejada en ellos – ¿Estas segura de esto? No quiero lastimar a nuestro bebe, no me perdonaría si le pasa algo – era totalmente sincero lo podía notar en su voz y al mismo tiempo en sus ojos que aunque demostraran lujuria también preocupación 

– No te preocupes mi amor el estará bien, todo estará bien– dije tomando su mejilla y trasmitiéndole la misma confianza que tenía en él, sabía que no me haría daño, sabía que podíamos estar de esta manera sin ningún peligro porque era mi Max a quien le estaba dando mi corazón y mi cuerpo, no saldría dañada nuevamente estaba segura.

Al ver la confianza y seguridad en mis ojos Max volvió a besarme, con ternura y amor – No volverás a estar triste, no volverás a sufrir y los protegeré de quien sea porque te amo- y así lo que comenzó con un simple beso siguió con uno más osado y necesitado. Max besaba lamia y mordisqueaba mis más que erguidos pezones luego siguió bajando por mi abultado vientre en el que deposito un tierno beso y murmuro algo como ‘te quiero’

– Lamentablemente esto tiene que irse – tomando mi tanga y bajándolas muy suavemente, torturándome – Abre tus piernas – dijo con la voz ronca por el deseo a lo que yo gustosa obedecí, enterró su rostro en mí ya mojada intimidad la cual beso y lamio. Luego me miro y una sonrisita se asomó por sus labios al tiempo que uno de sus dedos se adentraba en mí ser ¡Dios! mi espalda se arqueaba y salían audibles gemidos de mis labios mientras introducía un segundo dedo en mí y empezaba a embestirme con sus dedos 
– ¡¡¡¡Max!!!!! Por favor – como podía seguir torturándome de esta manera.

 Max

Ver su rostro surcado por el placer era la imagen más increíble que haya visto, la manera en como arqueaba su espalda sus gemidos acompañados de mi nombre, en ese instante sentí como sus paredes se contraían y luego derramo sus jugos en mis dedos los cuales lamí y saboree, era el sabor más exquisito. Ella tomo mi rostro y me beso con desesperación probándose a ella misma, introduje mi lengua en su boca deleitándome y marcando cada rincón de la misma como mía, despegue mis labios de los suyos y contemple a la hermosa mujer que tenía ante mi ‘simplemente perfecta’ 

– Eres la mujer más perfecta que jamás haya existido – como la amaba y mi más que erguido miembro dolía aun por estar apresado en mis bóxer – Max quiero que ahora mismo me hagas el amor – dijo tomando mi mejilla y una voz autoritaria 
– sera todo un placer – termine de quitarme la molesta prenda y me ubique en su entrada nuevamente lista para recibirme, la bese dulce y tiernamente mientras entraba en ella eso hizo que los dos soltáramos un gemido de placer, empeche a embestirla a un ritmo suave y ella alzaba sus caderas pidiendo más aumente un poco el ritmo temía dañar al bebe 
– No le harás nada al bebe te lo prometo, pero por favor… – me rogo mi bella novia a lo que yo accedí, mis movimientos se hicieron un poco más rápidos pero lo suficientemente despacio para no dañar al bebe realmente temía hacerle daño, Marie solo tenía dos meses pero aun así ese pequeñito iba a ser mi hijo, nuestro hijo.

Empecé a sentir como llegaba al clímax, nuestros cuerpos sudorosos, el vaivén de nuestras caderas. No quisiera estar en ningún otro lugar ni con otra persona con mi Marie en este increíble momento. Vi como Marie también estaba por llegar así que di unas cuantas embestidas más y me derrame en su interior segundos después tmbién llego ella enterrando sus uñas en mis hombros pero eso no me importo, solo importaba ella caí a su lado y la tome entre mis brazos besando su cabello – ¿Segura que estas bien? –

-Estoy completamente segura, él bebe y yo estamos perfectamente, es la mejor noche que he tenido en mucho tiempo y todo gracias a ti… te amo – y sus preciosos ojos empezaron a cerrarse, le di un pequeño beso en la frente y susurre 
– también te amo – para luego caer en un placentero sueño junto a la mujer que amo.
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Fue uno de mis primeros lemmon, asi que no quedo muy bien, pero me he ido perfeccionando, queria pedirles disculpas por mi demora, pero ya saben que con la universidad no es facil, pero aun asi me hago me tiempo para realizar mi tarea favorita y pronto tendran capi de Lizzy, solo sean un poco mas pacientes, las dejo, pero deseo saber vuestros pensamientos...


4 comentarios:

nashkalight dijo...

o.O acaso estas lokita cariño? como que no t quedo muy bien? fue realmente fantastico describir ese momento unico y dulce entre maxx y marie a mi m encanto segui asii :-D nos leemoss bonitaa!!

Twilightmaniaca dijo...

Claro que te quedo hermoso por ser una principiante, pero asi se empieza todo, provando cosas nuevas, yo pase por lo mismo que tu, solo que yo escribi una escena fuerte y si, te confieso que tuve miedo, pero pedi ayuda, y creo que lo logre, de tu hiciste lo mismo, y el resultado de ambas fue bueno en cada uno de nuestros escritos, pero la forma de escribirla es diferente, animo!

Gisela dijo...

Hey!!! Está muy buena tu historia!! Y me parece bien que no quieras cambiarles el nombre, yo también tengo algunas historias guardadas con nombres que salieron de mí, y me acabo de hacer un blog para subir todo lo que quiera, jeje. En fin tu historia está muy, muy linda.

Lumy Cullen dijo...

El lemmon te quedo super para ser el primero. De verdad que tienes mucho talento. Me encantó muchísimo, ellos son super románticos. Además me encanta cuando el pone su mano en el vientre de ella y ya el bebe lo reconoce como su papá. Esta historia es super tierna y hermosa de principio a fin. Espero el próximo capí con ansias. Te envío muchos saludos y espero poder leerte pronto. Te cuidas!!!

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