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martes, 18 de enero de 2011

capitulo 5



'Contigo quiero estar'
Quisiera ser pensamiento para estar dentro de ti
y saber por lo menos si piensas a diario en mi
una mañana te vi en la tarde recordé estuviste
en mi sueño y jamás te olvide me enloquece verte,
me fascina mirarte, mi sueño es tenerte y que
de mi vida formes parte hoy mantengo la ilusión
quizá sea una locura y es que lo que siento por ti
hasta la fecha perdura, son tus ojos, tu rostro
y esa forma de ser las que día con día me hacen enloquecer
aun no lo puedo creer el sentimiento va en aumento
me has robado el aliento y se lo grito a los cuatro vientos
contemplo el firmamento e imagino su silueta se estanco
en mi pensamiento y mi corazón mas inquieta esta grieta
mi corazón ha sanado yo completo mujer que me has hecho
que me has vuelto un loco en efecto
*CORO*
de tus ojos y de tu forma de ser me enamoro
cada ves que quiero verte amor ohuooo miro el tiempo
y no lo puedo parar que contigo es con quien quiero estar
amor uhouooo
tu mirada me enloquece y me pongo a temblar
y es que siempre pienso en ti no dejo de suspirar
veo la luna y las estrellas
me ilumina el cielo poder estar contigo es lo que mas anhelo
puedo pasar pruebas de fuego para estar junto a ti, eres la dueña
de mi alma eres quien me hace feliz quiero entregarte mi vida,
quiero entregarte mi ser, quiero entregarte mi amor
a ti hermoza mujer es que solo pienso en ti lo hago a diario
todo el tiempo y que mas puedo pedir
si te llevo en mi pensamiento no se como explicar
todo lo que me esta pasando yo te conoci
y ahora me estoy enamorando y no se como paso
no lo podia creer de repente entro a mi vida
una hermoza mujer la que me hace enloquecer cuando me
voltea ver sus ojos hermozos dulces como la miel.
y es que te llevo en mi a donde quiera que vaya
un segundo sin ti y este hombre
ya te extraña te doy mi vida te obsequi mi corazon
desde lo mas profundo para ti esta cancion
te quiero habitate en mi interior ha sanado
la herida ha sanado el dolor mi temor se ha ido
se que nunca volvera estoy seguro
que este amor permanecera
*CORO*
de tus ojos y de tu forma de ser me enamoro
cada ves que quiero verte amor ohuooo miro el tiempo
y no lo puedo parar que contigo es con quien quiero estar
amor uhouooo X2
Marco y timbro un par de veces antes de descolgar.
-bueno- contesto una voz soñolienta.
-¿Nessie?
-¿Edward?- pregunto su hermana desperezándose por completo al escuchar por primera vez en muchos años la voz de su hermano.
-Ness, necesito pedirte un favor- dije sin titubear, esperando que su hermana no estuviera enterada de lo que le había echo a Bella, pero de que fuera así supiera que solo había sido un error que estaba dispuesto a corregir
***************************
El silencio duro unos segundos en la otra línea, Edward no supo que pasaba, pero tenia una mal presentimiento.
-n…o, no, no pienso hablar contigo, detesto llevar la misma sangre que tu. Te detesto- grito su hermana para después colgar.
-espera Nessie, Nessie, Vanessa- nadie contesto del otro lado. Edward dejo el celular a un lado. Se acostó con resignación, su hermana lo sabia, estaba seguro, pero no la culpaba, después de la estupidez que había echo no era difícil odiarlo, incluso el mismo se odiaba. Sin embargo, necesitaba a su hermana, tenia que hablar con ella, preguntarle tantas cosas.
Estaba claro que si no quería hablar con el por teléfono, tendría que ser en persona, y si Nessie no quisiera escucharlo, entonces Edward haría que le escuchara.
Cerro sus ojos con diversos pensamientos, pero el ultimo fue el rostro de su hermosa Bella sonriéndole. Después se quedo profundamente dormido.
Los primeros rayos de luz se colaron por la ventana. Las cortinas no estaban corridas, por lo tanto, el sol le dio de lleno al rostro de Edward. Era uno de los pocos días que Forks era bañado por el astro rey. Un día que significaba un cambio importante a Edward.
Se levanto sin mucho esfuerzo. Rebusco entre su closet, no pensaba desempacar sus maletas. Encontró unos vaqueros desgastados, una playera azul y un suerte ligero.
Entro a la regadera, pero esta vez no se relajo, sino que se baño rápidamente, preparándose mentalmente para lo que venia a continuación en su vida. En menos de 15 minutos estaba tomando sus maletas y cerrando la habitación.
El avión partiría a las 10:00 en punto. Tenia dos horas para llegar al aeropuerto de Seattle.
Cuando bajo a la sala, sus padres ya le estaban esperándolo.
-pero que hacen…- pregunto. Era viernes, su padre seguramente tendría que ir a trabajar- tu trabajo.
-no te preocupes- replico Carlisle dándole un ligero palmazo en el hombro y tomando algunas de sus maletas.- te dije que hicieras lo que tuvieras que hacer, pero nunca te dije que estarías solo.- acabo con una amplia sonrisa.
Esme le dio un ligero beso en la mejilla, mientras le revolvía un poco su rebelde cabello. Le extendió un termo. Edward lo tomo de buena gana mientras junto con su mama caminaba hacia la entrada.
Carlisle acomodo las maletas en su mercedes negro. Edward ayudo un poco, cinco minutos mas tarde los tres estaban con rumbo al aeropuerto. Edward bebió del termo, dándose cuenta de que era café muy cargado, extraño por que su mama nunca le había dejado tomar cafeína cuando se encontraba en casa. Tomo todo el termo casi automáticamente.
Nadie dijo nada en todo el camino, ni un comentario acerca del viaje, o algo que involucrara a Bella, Vanessa o incluso a él mismo.
El radio era el único sonido constante.
Esme miro a su hijo, lo miro como una madre mira a un hijo que sufre, pero no comento nada, no dijo que le había visto salir de casa en la noche, no menciono que estuvo pendiente de su regreso por la ventana de su cuarto mientras Carlisle dormía. Nunca le dijo que Bella se había quedado en su habitación cuando ellos la habían acogido. Jamás le menciono las sospechas que ella tenia respecto a la conducta de Bella, ni al propio Carlisle le había dicho algo. Quería que fuera el o Bella la que la sacaran de dudas, pero sin presionarlos. Y así había resistido 6 años. y si ahora si hijo no se sinceraba, tendría que resistir mas tiempo. Edward jamás se imaginaria todo lo que su madre contenía para ella misma.
Carlisle, por su parte, tenia serios problemas para entender lo que le perturbaba tanto a su hijo, claramente sabia que estaba relacionado con Bella, pero aun así las piezas estaban todas desordenadas. Esme le ocultaba algo, y lo sabia, y después de despedir a su hijo la haría decir todo lo posible.
Edward estaba sentado en la parte trasera, en su regazo solo llevaba la mochila de mano, en la cual tenia la caja, el libro, pero sobre todo los dos sobre que había encontrado dirigidos a el. Deseaba tanto poder leerlas, sabe su contenido, sin embargo si sus padres le veían leyendo aquello probablemente tendrían curiosidad. Esperaría a estar solo. Ni siquiera en el avión podría abrirlas.
Y si solo estoy imaginando, esas cartas pueden herirme mas. Desgarrarme el alma.
-Edward- murmuro su madre sacándolo de sus pensamientos- ¿ a donde vas?-
Él ni siquiera la miro, desvió su mirada hacia la ventanilla viendo el verde paisaje de Forks
Buena pregunta. Ahora ni yo mismo lo se.
-voy a tratar de arreglar mi vida- si es que así puedo llamarle a lo que tengo ahora.
Esme no quedo conforme con la respuesta, pero no volvió a decir nada al respecto.
Largo rato paso hasta llegar a el aeropuerto. Apenas tenia media hora para poder recoger su boleto y abordar el avión que lo llevaría a… bueno no estaba seguro de a que lo llevaría, pero pasara lo que pasara era decisión suya.
Sus padres le acompañaron. Llegaron a la terminal de aviones en donde Edward había comprado el boleto. La chica que lo había atendido le entrego su boleto y le indico la sala en donde debía abordar. Etiqueto sus maletas y camino junto con sus padres a la sala de abordar.
Sus padres iban detrás de el, con las manos entrelazadas, recordando la ultima vez que habían estado en un aeropuerto despidiendo a Edward, cuando le dejaron a solas con Bella, cuando, después del despegue ella salió corriendo llorando por la partida de él.
Trataron de olvidarlo, por que después de todo, esa imagen era muy diferente a esta. Al igual que aquella ocasión decidieron que cada uno se despediría por su lado.
El primero fue Carlisle, quien le dio un fuerte abrazo.
-hijo.- le susurro- recuerda lo que te dije, no estas solo, nunca lo estuviste, y si necesitas un consejo, apoyo, lo que seas, sabes que ahí vamos a estar.
-gracias papá- dijo Edward, pues el nudo de su garganta no le permitía decir nada mas.
Carlisle se alejo dando paso a Esme, quien no soporto el llanto, y abrazo a su hijo, escondiendo su cabeza en el pecho de su hijo.
-Edward, por favor, has lo correcto.- dijo mientras que metía un papel doblado en el bolsillo de los vaqueros de Edward.- te amo, y no importa lo que pase, estoy orgullosa de ti.
Ese pequeño comentario fue como una puñalada directa al corazón de Edward.
Si supieras la verdad, ten por seguro que seria muy diferente.
Se alejo sin decir nada, simplemente una sutil despedida con su brazo, alejándose de sus padres, y pensando en su incierto futuro. Paso por revisión, en el cual tuvo miedo por su mas preciado tesoro, pero afortunadamente no paso nada malo. Entrego su boleto a la azafata e ingreso a el anden que lo conduciría a su avión. Volteo por ultima vez para visualizar entre la muchedumbre a sus padres, y rogaba por que cuando los volviera a ver, fuera junto con el amor de su vida, y tal vez, incluso, con el fruto de su amor.
Camino rápido por el pasillo, y ni siquiera correspondió al saludo de la aeromoza que le indico su lugar. Solo se apresuro a ocuparlo y pedir que no le molestaran en absoluto.
Espero largo rato, se dieron las indicaciones para el despegue, y cuando escucho el gran ronroneo de los motores, supo, que desde ahora, el tiempo empezaba a marchar, para dar paso a su final feliz o a su fracaso inminente. En menos de 5 minutos y ya se encontraba volando.
Recostó su cabeza en el mullido asiento. En ese momento recordó lo que Esme había depositado en su bolsillo, cuando vio que era prudente, desabrocho su cinturón de seguridad y rebusco hasta dar con el papelillo arrugado. Lo desdoblo con cuidado y en el se encontraba escrito finamente un mensaje de su madre.
Edward, hijo, tal vez no fui de suficiente ayuda cuando te dije que no sabia en donde vivía Bella, pero si se quien puede ayudarte, busca a tu hermana, esta es su dirección. Espero que encuentres lo que busques, y sobre todo, que encuentres la felicidad y la paz que no habita en tus ojos. Te amo, recuérdalo
Arrugo un poco el papel que se encontraba entre sus dedos. Esas palabras estaban grabándose como hierro caliente en su mente. Se esforzó en no soltar las lagrimas que empezaban a nublar su vista, cerro los ojos, en su mente solo una imagen apareció, era la foto que su mama conservaba de Bella, recordó aquella mirada, la misma que Esme había podido ver en él. Respiro profundamente antes de abrir sus ojos nuevamente, arreglo un poco lo arrugado del papel y trato de memorizar la dirección de su hermana, pero mas que nada , empezó a idear una forma para que pudiera hablar con Vanessa, después de todo ella era su hermana, pero la conocía muy bien, era demasiado obstinada, y si no hacia algo para que la escuchara, entonces de ninguna manera podría saber el paradero de Bella.
No hizo nada mas en todo el vuelo, no recibió la comida que una muy coqueta aeromoza le ofreció, después de haber intentado en vano de filtrear con el, no pidió ninguna bebida, no puso atención a una película que se estaba proyectando, en lo único que podía pensar era en Bella, pero mas que nada recordó aquel mail que recibió, el que le cambio la vida.
Inicia flash back
Ese día había sido muy agitado en particular, hace un mes que se encontraba allí; aun las clases se le hacían pesadas, y las tareas peor, sin embargo Edward estaba feliz, porque sabía que todo valía la pena, su recompensa seria inmensa.
En cuanto llego a su cuarto encendió su computador y se puso a revisar su correo, había varios de cadenas, uno de su hermana y uno que en especial le llamo la atención, en asunto solo se decía léeme por favor, y era de Bella, a la cual solo había llamado unas cuantas veces la primera semana, pero después ya no tuvo tiempo.
Sin pensarlo dos veces lo abrió, en uno estaba una imagen y un audio aun sin abrir, y abajo una especie de carta.
Edward:
Te extraño mucho, no sabes la falta que me haces en estos momento, ten necesito tanto, deseo escuchar tu voz otra vez, pero se que pronto vas a volver y no sabes lo feliz que eso me hace, pues me da fuerzas para seguir.
Desde hace una semana he tratado de comunicarme contigo, pero no he podido, creo que esto es algo que no se puede decir por correo o por teléfono, sin embargo en estos momentos es difícil para mi ir hasta allí y darte esta noticia.
Recuerdas que cuando me despedí de ti en el aeropuerto te dije que posiblemente no íbamos a ser solo tu y yo a tu regreso, pues no estaba equivocada.
Edward, amor, se que esto no estaba planeado en nuestras vidas pero….
En ese momento Edward sentía como un extraño sentimiento empezaba a invadir su cuerpo, llenándolo de un extraño calor.
…pero a pesar de todos, se que tu estarás muy feliz al saber que vamos a ser padres. Amor estoy embarazada, se que ahora es diferente, y tal vez te sientas muy confundido, pero supongo que es normal al principio, te amo, por favor, en cuanto leas este mensaje trata de llamarme, por favor.
Tuya por siempre Bella
en ese momento tantas cosas cruzaron la cabeza de Edward, pensando en como había sido capaz de no protegerse, aun era muy joven, todo cambiaba sus planes para el y para Bella en un futuro. Pero mas que nada tenia miedo, mucho miedo ¿seria buen padre? Podría ayudar a Bella, pero eso significaba dejar atrás sus sueños, su vida futura, llena de éxito, de todo. Miro nuevamente en el lugar donde se encontraba la imagen y el audio.
Abrió primero la imagen, en donde se encontraba una copia de los resultados de embarazo, pero esos no eran del hospital de Port Angels, era de Seattle, el resultado a la prueba era positivo, mostrando tres semanas de gestación. Eso significaba que había sido concebido la última noche que estuvieron juntos. No pudo mas, ni siquiera se detuvo a abrir el audio, de echo nunca lo había echo, simplemente había guardado mail en su computador y no lo había vuelto a abrir. No mando un correo de respuesta, no llamo ninguna vez, y no volvió a contestar llamada de ella, pero Edward estaba convencido de que todo lo estaba haciendo por miedo, por ser un cobarde, por no querer abandonar su sueños, después de tres meses, las llamadas de Bella cesaron y con ello la fe que Edward se tenia a si mismo.
Fin de flash back
Edward entonces recordó aquel audio que no había abierto nunca, no supo exactamente por que, pero jamás se le había pasado por la cabeza abrirlo, no hasta ahora, pero su computador estaba en alguna de las maletas que había etiquetado, y solo hasta que llegara a casa podría saber que contenía. Bueno no faltaba mucho, esperaba.
Se concentro en pensar sobre lo que había sido de la vida de Bella, si en verdad, como había dicho su madre, ella había obtenido una beca en la universidad para estudiar psicología, o solo había sido un pretexto para irse, como había sido para ella aquella vida universitaria, habría sido señalada en su estado, o ella había echo algo por rencor, por venganza, por dolor, el solo pensar que por su culpa fueron destruidos los sueños de su ángel, le hacían querer matarse a si mismo, era un demonio, le gritaba una y otra vez su conciencia, u maldito demonio que había arrancado las alas del mas bello ángel.
Antes de que siguiera torturándose con todo eso, el piloto dio las indicaciones de que pronto aterrizarían en Phoenix, y por consiguiente, todos los pasajeros debían abrocharse los cinturones de seguridad.
Media hora mas tarde, Edward tomaba sus maletas y caminaba a tomar el primer taxi que pasara. No tardo mucho tiempo en hallar a uno, acomodo sus maletas y le dio la dirección de su hermana.
El camino fue algo pesado, pues constantemente se encontraban con alguno embotellamiento, casi una hora después de su llegaba se encontraba enfrente de una bonita y pequeña casa blanca, de dos pisos. Pago al taxista sus servicios, y empezó a caminar. El numero que marcaba en la entrada era el 1621, toco tres veces, entre las cuales se paso la mano por el cabello más de una vez.
Cuando empezó a creer que nadie se encontraba escucho el resonar de pasos en el interior, que cada vez se intensificaban mas. Un instantes después se abría la puerta dejando ver a una bella chica de tez blanca, con cabellos rojizos y algunas pecas en el rostro.
-Nessie- dijo Edward con una sutil sonrisa empezando a aparecer por sus labios, pero antes siquiera de que dijera algo, sintió el fuerte impacto de la mano de su hermana en su mejilla. Ese movimiento le dejaba en claro que ella sabía lo que había pasado
-tu, canalla, con que derecho te atreves a presentarte en mi casa después de lo que le hiciste a Bella.- le grito Vanessa antes de tratar de cerrar la puerta. Pero el pie de Edward no se lo permitió.
-no pienso moverme de este lugar hasta que no me escuches.
*******
Bueno aquí esta el 5 capitulo, disculpen pero tuve algunos contratiempos en la escuela, acabo de entrar a segundo semestre y ahora no se ve sencilla la cosa, pero bueno, tratare de actualizar mas seguido, por cierto, el domingo fue mi cumple, y por eso les pongo aquí abajo un pequeño adelanto del 6 capitulo jijiji =)
No desesperen, pronto sabrán el contenido de las misteriosas cartas de la caja. Abajo dejo algunos fragmentos de una de las dos. ¿Cuál será?
En fin disfruten la semana
La canción es de Camila. . =D
por si no sabían.
Dejo mi alma en mis letras, por favor deja tu sombra al pasar.
Capitulo 6
-aun no puedo creer que fueras capaz de eso Edward, nuestros padres no nos educaron de ese modo.
-lo se, Ness estoy muy arrepentido en serio, no se, tal vez por mi juventud tuve miedo, pero quiero arreglar las cosas, deseo volver a recuperar la vida que deje ir por inmaduro.- murmuro mirando a su hermana, la cual estaba sentada enfrente suyo.
-Edward creo en tu arrepentimiento, pero no pienso decirte en donde vive Bella, si es sincero tu sentimiento tu sabras encontrarla.- le dijo mientras se levantaba y se marchaba escaleras arriba- puedes quedarte, estoy segura que a Jake no le molestara, pero antes debes pensar si en verdad piensas en ella o solo en tu amor egoísta.
^^^^^^^^^^
La carta estaba fechada a tres meses después de la partida de Edward:
Edward:
No se si aun me ames, no tengo idea de nada en estos momentos, la razón me dice que no, que te perdí en cuanto te dije que estaba esperando un hijo tuyo, pero mi amor por ti aun guarda la esperanza que antes de lo que parece regresaras a mi, sin embargo ahora e tomado una decisión acerca de mi futuro y de niño …..
Lo siento, se que tal vez nunca leerás esta carta, pero decir, de algún modo, la verdad…
Me voy para siempre, le alejo de todo aquello que me recuerde el tiempo que estuvimos juntos, tratare de recoger los pedazos rotos de mi corazón y tratare de reconstruirlo, junto con una nueva yo y una nueva vida….
Fuiste, y serás la persona que mas amo por sobre todas las cosas, pero creo que es la hora de decir adiós.
Te amo
Isabella Swan
Ya no estaba el suya para siempre, ya no había esperanzas, solo quedaba ver lo que le había dicho su hermana, esto era por los dos o solo por el amor egoísta de el.

martes, 7 de diciembre de 2010

Sin miedo a nada, capitulo 3



Capitulo 3.

Duele el amor sin ti, duele hasta matar… siento la humedad en mi, de verte llorar, ni hablar, si es que tu te vas, de aquí, creo que a mi me da, sufrir,… os quisiera detener el tiempo, la distancia entre los dos, pero se apago la luz de cielo, ya no sale mas el sol… soy fragilidad sin ti, como superar el fin, donde es que dañe, no se, y el recuperar se fue… ni tu ni yo somos culpables, pero somos vulnerables,.. Son las cosas que de la vida, que me queda por vivir… duele el amor, sin ti, duele hasta mojar, duele el amor sin ti, duele hasta matar, duele el amor sin ti, todo esta tan gris… os quisiera detener el tiempo, la distancia entre los dos, pero se apago la luz del cielo, ya no sale mas el sol… soy fragilidad sin ti, como superar el fin, donde es que dañe, no se, y el recuperar se fue… ni tu ni yo somos culpables, pero somos vulnerables, son las cosas de la vida, que me queda por vivir… duele el amor sin ti, duele hasta mojar, duele el amor sin ti, duele hasta matar, duele el amor sin ti, todo esta tan gris… siento la humedad en mi(siento la humedad en mi) de verte llorar, ni hablar (de verte llorar ni hablar) si es que tu te vas, de aquí, (si es que tu te vas de aquí) creo que a mi me da sufrir (creo que a mi me da sufrir)… siento la humedad en mi(siento la humedad en mi) de verte llorar, ni hablar (de verte llorar ni hablar) si es que tu te vas, de aquí, (si es que tu te vas de aquí) creo que a mi me da… creo que a mi me da sufrir Duele el amor sin ti, duele hasta mojar, duele el amor sin ti, duele hasta matar, duele el amor sin ti, todo esta tan gris…..
Lloro mas a solas, agradeciendo el que su madre no estuviera, no quería dar explicaciones, no quería decepcionarla. Estaba sufriendo internamente, consumiéndose en su miseria.
Paso tiempo antes de que reaccionara, se levanto y fue directo al baño a lavarse la cara, enjuagando el camino de lagrimas que ya se había marcado, sus ojos estaban algo hinchados, por lo que tuvo que ponerse un par te gotas para la irritación. Esme llegaría en cualquier momento y no quería que le viera.
Subió las maletas a su cuarto, y las acomodo a un lado del armario, después se ocuparía de desempacar. Tal vez tan solo estaría unos días, viendo que lo que buscaba no se encontraba a su alcance. Se volvió a recostar en la cama, aun cansado y arto de la vida que él mismo había escogido, de su propio infierno, con un dolor de cabeza, abrió el cajón de la mesita, en busca de alguna aspirina, rebusco entre sus cosas, cuando su mano se topo con un cuaderno. Al principio tuvo miedo de sacarlo, pues sabia que era y a quien pertenecía, lo único que le desconcertaba era el por que se encontraba en ese sitio.
Luego de un debate interno, lo saco, estaba algo polvoriento, un nombre estaba grabado en la portada de cuero. Lo abrió y de las primeras paginas cayo una fotografía de ella, estaba sentada en un viejo tronco, su nariz oliendo una flor blanca, su cabello suelto caía en cascada por su espalda, un pie apoyado en la madera y el otro completamente estirado. Simplemente hermosa. Detrás de la foto una dedicatoria que el mismo había escrito.

Ángel mío, nuestro amor es tan puro y sincero como una flor blanca, pero a diferencia de ella, lo nuestro durara toda la eternidad, te lo prometo, te amo.
Edward

Algo que le dolió mucho, por que no había podido cumplir aquella promesa. No podía recordar como había llegado esa libreta de poesía a su casa, y mucho menos a su cuarto, pero no pudo reprimir la alegría que le daba el poder tener algo de ella consigo, algo tan suyo, como si hubiera plasmado el sentimiento de su alma entre sus paginas. Su corazón plasmado en aquellas palabras. Era como su diario.
Regreso a la primera pagina, en donde comenzó a leer.

Un ángel
Hermoso ángel, razón de mi existencia,
Que no daría por estar a tu lado,
Saber que soy parte de tu corazón,
Deseo pensar que puedo ser algo mas
Que una sombra a tu alrededor
Dime ángel, ¿de donde haz venido?
¿A dónde vas? Y lo que es más importante
¿Puedo estar cerca de tí?
Te veo, te observo, te quiero
Deseo que me quieras
Que un pedacito de tu corazón
Pueda ser mi lugar
Mi corazón late por ti
Desde el primer momento
En que en tus ojos me perdí
Quiero saber, necesito saber,
¿Puedo ser algo para ti?

La fecha que tenia escrita en la parte superior derecha, si no se equivocaba, era el primer día que estuvo en Forks, el día que se vieron por primera vez.
No se resistió mas, las lagrimas volvieron a nublar sus vista, impidiéndole seguir leyendo, cerro el cuadernillo y lo apretó contras su pecho, justo encima de su corazón. Al aspirar pudo notar que la misma libreta despedía su aroma, su antigua droga: fresas y fressias.
Tuvo que volver a hacer el proceso para no verse tan mal, volvió a dejar la libreta en el lugar en donde la había encontrado, con mucha dificultad se separo de el, pero tenia la seguridad que muy difícilmente volvería a estar abandonado.
Bajo las escaleras, y justo a tiempo, ya que empezó a escuchar ruido de neumáticos que se acercaban a la casa.
Con rapidez fue a la sala y prendió la televisión en el canal de deportes, camino rumbo a la cochera, en donde su madre había aparcado el auto, el verle solo sonrió y le tendió algunas bolsas. Evito su mirada, cuando termino bajar todo de el Mercedes, fue a la sala.
Edward se sentó enfrente de la televisión mientras Esme empezaba a hacer lo necesario para la cena.
-hijo, será mejor que te duches, de seguro no haz descansado nada, apaga esa tele y sube a arreglarte.
Frunció el ceño ante su comentario, pero no le dio importancia, tal vez solo se había percatado de las pequeñas ojeras debajo de sus ojos, ojeras que se habían echo por las largas noches de soledad.
Se dirigió a la cocina, le dio un beso en la mejilla a su mama y subió a la habitación.
Con mucha calma se quito la ropa, saco unos pantalones de mezclilla desgastado y una camiseta negra de manga larga. Se metió a la ducha, ya que tal vez con eso se le pasase el dolor de cuerpo que empezaba a sentir. Y era verdad, el agua caliente le cayo de maravilla, se quedo un buen rato en la ducha, dejando a que su mente se desconectase por unos instantes.
Cuando lo creyó lo prudente, cerro la llave, salió del baño envuelto en una toalla y empezó a secarse con otra, se vistió con la ropa escogida. Seco su cabello, dejándolo todo rebelde. Esa vez nos vacilo ni un momento hacia la mesita de noche y abrió el cajón. Allí saco la libreta e instantáneamente la llevo hacia su rostro, aspirando su fragancia, recordándola. De repente un sentimiento de dolor le abordo, tal vez la desilusión por no haberla visto era la principal angustia, pero no solo eso, sino el miedo, miedo por o saber en donde se encontraba y miedo a preguntar por ella.
Volvió a aspirar una vez más su droga personal antes de regresarla a su lugar. Bajo lentamente las escaleras, la comida estaba ya echa. Le ayudo a preparar la mesa, solo tres lugares de los doces que había disponibles. Recordó un poco como había estado esa mesa alguna vez, llena de gente, pero ahora se veía gris, vacio, como su corazón.
El reloj marcaba las 7 en punto, y un coche aparcando en enfrente de la puerta principal, y, si el no se equivocaba, era Carlisle, su padre.
La puerta se abrió, pero Edward aguardo a que su padre llegara hasta donde el se encontraba, y como era costumbre, su madre fue a recibirle con un tierno beso, le ayudo a quitarse abrigo y el maletín de medico, antes de hacerle pasar al comedor.
-amor, te tengo una sorpresa…- su madre ni siquiera había acabado la oración cuando los ojos azules de su padre se encontraron con los verdes esmeralda de Edward.
Hijo- murmuro mientras habría sus brazos y le daba un fuerte abrazo a su hijo. Hace tanto tiempo que tanto padre como hijo no recibían hablaban, que ese abrazo había significado, en muchos aspectos, una platica de reencuentro.
-papa, me da gusto verte- dijo mientras se separaba de el. Esme estaba en un punto que le conmovía enormemente, volver a ver a padre e hijo juntos después de tanto tiempo fue algo hermoso.
-bueno no esperemos mas, la cena esta servida- dijo Esme mientras se dirigía a la cocina para servir la cena.
Edward y Carlisle tomaron asiento mientras empezaba el cuestionario.
-dime Edward, ¿Cuándo llegaste? ¿Por qué no nos avistaste de tu venida? Pudimos haber ido por ti.
-papa, quería darles una sorpresa
-y vaya que no las a dado- dijo Esme entrando con una bandeja la cual contenía el primer platillo- cariño, pero aun así, me hubiera gustado haber ido a recogerte.
Sirvió la pasta en las proporciones que le gustaban a cada uno, y después se sentó al lado derecho de Carlisle.
-pero dime, como ha estado tu estancia en Londres- dijo mientras daba un pinchazo al plato- digamos que a tu mama se le pasa por alto informarme de tus actividades cuando la llamas.
-Carlisle- le reprendió Esme- hijo, no le hagas caso, tu padre casi no presta atención cuando esta cansado.
-no te preocupes mamá- dijo Edward después de dar el primer bocado- papá, ¿que deseas que te platique?
-no se por donde debas empezar- pensó momentáneamente- creo que me gustaría saber sobre tus presentaciones, leí en un articulo que en varias ocasiones te a acompañado una chica, Tanya, creo que es su nombre…
-si, Tanya es una gran violinista, además de una muy buena amiga, pero tiene novio, se llama Nahuel, es un gran chico, además de un fotógrafo excelente. Son muy buenos amigos, Tanya es de Florida y Nahuel de Arizona.
-me gustaría conocerlos, después de todo, han estado contigo cuando nosotros estabamos lejos.-comento Carlisle.
Siguieron hablando, comiendo, platicando de las anécdotas de su vida en Londres. Comieron entre risas, como hace mucho que no lo hacían.
Cuando su madre llego con el postre, salió algo que Edward no estaba preparado.
-¿y como esta mi hermanita consentida?- pregunto Edward.
-Nessie esta bien, vive en Phoenix con su novio Jake, como sabes esa beca para estudiar historia del arte que le dieron le vino como anillo al dedo, estaba muy feliz, y ve frecuentemente a Bella, además…- Esme se detuvo al ver lo que acababa de mencionar.
La reacción de Edward fue indescriptible, dejo el tenedor en su plato y por un momento no tuvo expresión alguna en el rostro.
-¿Be…Bella vive en Phoenix?- logro articular después de un silencio que pareció infinito.
Esme intercambio un par de miradas con Carlisle, no pensaba que ese tema saliera a colación, y sin embargo ella misma lo había sacado, sin habérselo propuesto, ahora tenia que atenerse a las consecuencias.
-mamá, contesta, por favor- Edward esta algo ansioso, no sabia como reaccionaria su mamá si le dijera el verdadero motivo de su regreso, no deseaba defraudarla.
-Edward, hijo, hay varias cosas que no te hemos dicho- murmuro Carlisle- pero creo que ya es hora de aclararlas.
Edward miro a sus padres con expectación, aguardando lo que tenían que contarle. Carlisle respiro mientras Esme tomo su mano y suspiro.
-Edward, poco después de que tu te fueras- Esme miro a Carlisle en busca de apoyo, y este asintió- casi un mes después, la mamá de Bella, René y su padrastro, Phil, tuvieron un accidente en la carretera, cerca de chicago. Estuvieron muchos días en terapia intensiva, pero desgraciadamente ninguno sobrevivió.
Él estaba atento, no podía creer que estaba escuchando, y sin embargo, su madre seguía hablando contando el monzón que había caído después de su partida.
-Bella y Charlie estuvieron muy tristes, y nosotros les brindamos mucho apoyo, sin embargo, un mes después de la muerte de su madre, Charlie, en un operativo recibió una bala en el pecho, y murió antes de llegar al hospital.
“Bella”, pensó Edward, su pobre Bella había pasado la perdida de sus dos padres en menos de tres meses, y el no estuvo cerca de ella, no la apoyo, ni siquiera hubo una llamada, un e-mail, nada, ahora no solo se sentía el peor de los cobardes, sino un canalla sin escrúpulos.
-Bella- continuo su padre- se sintió morir, pero decía que aun había algo que le mantenía con vida. Nosotros le ofrecimos la casa, y ella se mudo un mes aquí, pero un tiempo empezó a cambiar, el sueño la vencía a cada rato, a veces comía, había días en los que no probaba bocado. Nessie y tu mama hacia lo que fuera con tal de comiera aunque fuera una manzana, pero ella se resistía. Tu madre y yo pensamos en hablarte, pero ella nos lo impidió, argumentando que no era necesario hablarte, que no debíamos interrumpir tus estudios con cosas absurdas, que tu seguramente estabas demasiado ocupado y que además, que si tu querías vendrías a verla.
-después de ese mes, Bella nos comunico que se iría a Phoenix, pues le había ofrecido una beca para estudiar psicología, y ella había aceptado- la mirada de su madre estaba acuosa, conteniendo las lagrimas- nosotros no deseábamos que ella se fuera, e incluso tu padre pensó ocupar una vacante cerca de donde Bella iba a vivir, ella no acepto, dijo que no debíamos cambiar nuestra vida por las decisiones de ella. Su fue y poco después tu hermana consiguió la beca en la misma universidad, nos sentimos mas aliviados, aunque las llamadas de Bella eran constantes al principio, poco a poco dejaron de ser seguidas, e incluso hubo un tiempo en el que cesaron, tratábamos de ir a visitarla, pero parecía como si ella nos evitara, y ya no nos visitaba a nosotros.
-mamá,¿ mi hermana sabe en donde se encuentra Bella?- pregunto Edward esperanzado.
-supongo que si, cuando vino de visita Nessie medio de una fotografía de ellas juntas- menciono Esme.
-mama, ¿me la puedes mostrar?- cuestiono Edward parándose inmediato de la mesa.
Esme lo miro con ojos confundidos, esa reacción tan desesperada de su hijo no la había visto antes, y no se imaginaba el por que.
Edward no espero un segundo, camino hacia la biblioteca, rebusco entre las cosas pero no encontró la dichosa foto .Esme y Carlisle le siguieron, sin comprenderlo muy bien. Edward salió y estaba decidió a ir al cuarto de sus padres cuando, de repente, su mama le extendió la foto.
-tómala si tanto la deseas- le dijo.
Edward la cogió y la examino. No podía creerlo. Enfrente de el estaba ella, Bella, su Bella, aunque no sabia exactamente si aun era suya. Tenia puesto unos jeans desgastados y una playera negra algo ajustada, se veía tan hermosa con su cabello recogido en una coleta, su cuerpo había dejado de ser el de una niña y daba paso al de toda una mujer, una mujer que había sufrido mucho por su causa. Nessie estaba a su lado, con sus cabellos rojizos y su tez tan similar, bueno por algo eran gemelos.
Las dos tenían una sonrisa, pero a diferencia de Nessie, la sonrisa de Bella no le llegaba a los ojos. Eso le dolió, le dolió pensar que eso se debía por su culpa, que ella ya no sonriera como antes era simplemente por la traición que él le había echo.
La foto estaba colocada en un hermoso marco de madera tallada, con un pequeño lobo adornando una de las esquinas.
Edward acaricio el marco, no tanto admirando el diseño, sino tratando de controlar el impulso de romperse a llorar allí mismo por el coraje que se tenia a si mismo.
-el marco lo hizo el novio de tu hermana- explico Esme- fue un regalo, aunque puedes quedártela, después de todo, supongo que es mas valiosa para ti.
El comentario de Esme saco a Edward de sus pensamientos, con el dolor de su corazón le devolvió la fotografía a su madre. Los miro a los dos un momento, juntos y felices, y entonces recordó cuando él pensaba que así mismo estaría con el amor de su vida, con Isabella.
-lo siento, necesito estar solo unos momentos- camino con rumbo a su habitación, pero fue detenido por Carlisle.
-si necesitas hablar, sabes que estamos aquí- le recordó antes de dejarlo ir.do
Edward necesito de todo su valor para no derrumbarse allí mismo y contarles todo a sus padres, decirle que los había defraudados a ellos y sobre todo a Bella, sin embargo solo pudo asentir y correr en rumbo a su habitación. Una vez que llego a su cuarto, entro, cerró la puerta, y se derrumbo apoyado en está, lloro en silencio, con el dolor consumiéndole todo el cuerpo, el alma, el corazón.
“fuiste un cobarde, no supiste afrontar tu responsabilidad en el momento que pudiste, y ahora pretendes tratar de recuperar algo que rechazaste hace seis años”. su voz interna le repetía eso una y otra vez, atormentadolo cada vez mas, haciendo que empezara a desconfiar de si mismo, e incluso abriéndole la oportunidad de dar media vuelta y no volver a mirar atrás. Entro en un debate interno, donde el corazón y la razón estaban en disputa. Después de un momento que pareció una eternidad se decidió.
Se levanto y tomo una de sus maletas, abrió una de las bolsas y en ella metió lo esencial, aquel CD con la música, y, por supuesto, el libro de Bella. Lo olio antes acomodarlo delicadamente en la bolsa.
La cerro y fue al baño, se lavo la cara y trato de no ver el reflejo que le enseñaba aquel espejo.
Camino hacia el teléfono y sin vacilar lo tomo y llamo.
Tres timbrazos y por fin una voz femenina sonó del otro lado.
-buenas noches, aeropuerto de Seattle
-buenas noches, quisiera reservar un vuelo para mañana mismo- contesto Edward sin vacilar.
****
Bueno
Por fin después de una espera grande, les he traído el tercer capitulo
Primero que nada gracias por las palabras de apoyo a todas aquellas lectoras que supieron esperarme pacientemente, aun no estoy recuperada del todo, pero estoy tratando de salir, no solo por mi, sino también por toda mi familia, y por supuesto por la gente que cree en mi y en mis historias.
Tratare de subir lo mas pronto posible los capítulos, y prometo do desaparecerme tanto tiempo otra vez.
Ahora les tengo una cuestión ¿Qué decisión habrá tomado Edward?
Gracias por su apoyo, en verdad lo agradezco
Dejo mi alma en mis letras, por favor deja tu sombra al pasar
por cierto la cancion es de alex sinter y ana torroja

lunes, 18 de octubre de 2010

segundo capitulo.

 



Hay veces que, mi alma va enlazada con la soledad, y necesito de tabla tu amor, para hacerme a ella en mi tempestad, pensando en ti, paso el día pensando en ti.
Enséñame a escuchar tus labios, a leer el sol, llévame, a donde los sueños fabrican tu voz, pensando el ti, acuno mi alma pensando en ti….
Donde estas? Tengo miedo ayúdame a caminar pues nunca solo yo podre encontrar la forma de ser libre quiero descansar, pensando en ti, duermo el odio pensando en ti
Paso el día pensando en ti…
Una casa que parecía vieja, anticuada, muy, muy descuidada, parecía como si en ella no habitara ningún alma.
-¿podría esperarme?- pregunto Edward al conductor mientras habría la puerta.
-claro- fuera la respuesta de señor.
Bajo con miedo de pensar lo que podría encontrar. Al parecer nadie se encontraba en casa, el lugar de estacionamiento estaba vacio. Camino hasta la puerta y toco con un poco de vacilación. Una, dos, tres veces… silencio, el mas profundo y exasperante silencio. Incluso miro por una de las ventanas que se encontraban al lado de la puerta, no se veía rastro alguno de vida.
-quien tu buscas ya no vive allí- una voz femenina grito desde algún lugar del asfalto, volteo a ver solo para descubrir a una mujer de no mas de 25 años, era bastante alta, a pesar de que llevaba zapatos sin tacón. A pesar del todo, el cabello negro y el rostro el era muy familiar, que reconoció en cuanto pudo distinguir los lentes.
-¿Ángela?- pregunto mientras descendía del porche y caminaba apresuradamente hacia su dirección.
-vaya, a pesar de todo no olvidas Edward Cullen- su tono de voz era frio y acido, e incluso podría decirse que grosero, algo que no recordaba formaba parte de su antigua amiga.
-Ángela, ¿sabes en donde se encuentra la familia Swan?- recordó lo que acababa decir ella.
-No- fue su seca respuesta.
-Ang, por favor, por los viejos tiempos- suplico.
-Que hipócrita eres- soltó de repente- matas el corazón de alguien, y después crees que puedes aparecerte como si nada, pensé que eras una buena persona, que ella y tu debían estar juntos, ahora veo que mi concepto de ti era muy diferente a lo que en verdad eres,, sabes después de todo creo que fue una gran decisión que te hallas alejado de ella.- sin mas se volteo y le dejo con la duda.
¿ A que se refería con eso de que ellos ya no vivían aquí? ¿Acaso se habían mudado? ¿Acaso había sido por su culpa?
Un millón de dudas se arremolinaron en su cabeza, dejándole muy confundido.
Subió al taxi con una expresión muy sombría en su rostro, el conductor pregunto a que lugar iría, y Edward solo le tendió una hoja con la dirección a casa de sus padres. Teniendo la esperanza de que ellos pudieran darle un indicio sobre su ángel.
El camino se le hizo demasiado rápido, el taxista tuvo algunas dificultades para poder encontrar el camino a casa, estaba en medio del bosque, Edward sabia que no era normal que alguien viviera tan alejado de la comunicación, peros sus padres habían optado por un lugar de paz y privacidad para la familia.
Tomo un camino de terracería que se desprendía de la carretera, y de pronto estaba en la gran pradera en donde se encontraba la casa Cullen.
Parecía una eternidad desde que había visto por ultima vez la casa, como siempre tenia un toque único de sus padres, algo que desprendía calor de hogar, imponente con tres pisos, jardines esplendorosos, estructura de grandes ventanales y paredes blancas. Si, definidamente era su hogar. Recuerdos de toda su vida estaban albergados en su interior.
Le dio una buena propina al chofer, espero a que este se alejara para subir el pórtico con maleta en mano, ningún sonido alguno en el interior, su corazón estaba latiendo frenético, le emocionaba de sobremanera el volver.
Busco en el bolsillo de su cazadora, de ahí saco las llaves que con inquietud introdujo al cerrojo, este de inmediato se abrió.
Todo estaba como lo recordaba, el vestíbulo con su amplia iluminación, de allí las escaleras que descendían a la sala, las escaleras de caracol que daban a las habitaciones estaban casi enfrente de la puerta principal, en medio de las escaleras vio a su madre de espaldas.
-Carlisle, pensé que ya te habías ido…- en ese justo momento Esme volteo, su cara cambio a una expresión que no puede interpretar. Amor, alegría, jubilo, todo combinado.
Bajo corriendo las escaleras, e incluso los últimos peldaños los brinco, bajo su maleta al piso mientras estiraba los brazos para acoger a su madre entre ellos.
-Edward- lloro contra su pecho- hijo, estas en casa.
-Hola mama- dijo mientras sentía sus ojos un tanto acuosos, se sintió un tanto sentimental, pero siempre había sido así con su madr
-Edward Anthony Cullen, no es justo, no me dijiste que venias, no hemos sabido nada de ti en estos últimos meses jovencito- le regaño Esme por la falta de comunicación que había tenido con ella, mientras se secaba las lagrimas que corrían por sus mejillas. Sus ojos amielados, están oscurecidos, pero con un brillo que siempre la hacia ver tan hermosa y maternal.
-lo lamento- fue su pobre excusa.
Su madre se aparto un poco de el, le examino de pies a cabeza, visualizando con especial cuidado aquello que le desagradaba.
-pero mira que delgado estas, ¿Qué nunca comiste?- dijo mientras le guiaba a la puerta de la cocina.
-no, nunca comí cosas como las que tu preparas- bromeo mientras su madre le daba un golpecito en el hombro con su palma y se ponía su mandil para cocinar.
Se sentó en una de las sillas que estaban en la barra, mirando como su madre buscaba en la alacena para preparar un desayuno.
-ponme al tanto, como te ha ido en estos meses.
-he tenido muchos trabajos, la escuela, los teatros, las presentaciones, créeme, a sido por falta de tiempo por no haberte llamado, no por que no quisiera.
-bueno eso ya no importa, lo que importa es que ya estas aquí, y estoy segura que no seré la única feliz- tenia una sonrisa picara en el rostro, estaba demasiado feliz por la vuelta de su hijo.
Siguieron hablando mientras ella cocinaba, le conto sobre la visita de su hermana hace algunos días.
-creo que si hubieras llegado hace tres días, la hubieras encontrado con nosotros, y de paso hubieras conocido a Jake, es un chico encantador.- dijo mientras ponía ante su hijo toda la comida que habia preparado.
-¿Jake?- pregunto antes de llevar un pedazo de hot Cake a la boca.
- Jacob, el novio de tu hermana.
- bueno, han pasad varias cosas desde que me fui, tal vez estoy un poco desorientado.
-tienes razón, han pasado demasiadas cosas…- de repente Esme, paso de una radiante sonrisa a una expresión muy triste y sombría, desolada.
-bueno- se excuso- debo ir al supermercado, hoy tenemos que motivo de celebración, ¿Qué quieres comer?
-me gustaría algo de lasaña- murmuro Edward recordando, era nuestra comida favorita, pensó mientras la recordaba.
-pues lasaña será- dijo Esme tomando su bolso y dejando a un lado el delantal.- ahora descansa, debió ser largo el viaje- le dio un beso en la frente, como cuando niño y salió dejándolo solo en la cocina.
Salió de la casa sin mas, Edward se quedo sentado un momento en la cocina, pensando ¿Por qué su madre había tenido esa expresión tan triste? Se sentía mal, profundamente preocupado por haber visto a Bella en donde esperaba encontrarla.
Se levanto y empezó a recorrer la casa de arriba a bajo, fue al estudio, donde se encontraban varios paisajes pintados por su madre y su hermana. Todo estaba como èl recordaba. Paso por las habitaciones, la de sus padres, de colores hueso y blanco, la de su hermana, que estaba algo cambiada, pero aun recordaba algunas cosas, como su viejo tocadiscos, además de discos antiguos de los Beatles.
Subió hasta el tercer piso, en donde se encotraba su habitación y una de huspedes, las dos estaban con un edredón muy similar, de color dorado. su cuarto estaba intacto, igual que como lo habia dejado la ultima vez, los discos, los libros, la televisión, las películas, el sillón negro, las paredes azules con el gran ventanal de la puerta francesa que daba a un balcón. Entro y empezó a visualizar los lugares que recordaba había compartido con Bella. Se sentó en la cama y se echo para atrás, apretando ligeramente el puente de su nariz.
Volteo y observo que en la mesita de noche se encontraba un estuche de CD vacio, lo reconoció casi de inmediato y se pregunto si seria posible lo que pensaba.
Prendió su pequeño reproductor de música y lo primero que escucho fue una hermosa nana, la nana que le había compuesto cuando para ella cuando la conoció. Todas las canciones que estaban en ese disco había sido compuestas por Edward mientras pensaba en su ángel, en Bella. No vio en que momento empezó a llorar, por tantos recuerdo que le vinieron de golpe, tan hermosos y definidos, que por unos momentos pensó que eran reales, que aquellos recuerdos eran su presente, y que los estaba viviendo en ese momento, pero la realidad era diferente, lo trajo de vuelta a su mundo, al mundo que el había elegido, al mundo en donde ella no estaba.
Apago el reproductor, y bajo rápido a la sala, tratando de escapar de los recuerdos, tratando de escapar de su vida, e incluso de el mismo.
Una vez allí vio su piano de cola, color negro, solitario, al igual que el dueño, se sentó en el banquillo que estaba enfrente de el y levanto el protector que cubría las teclas, paso delicadamente los dedos por ellas, cerro un momento los ojos volviendo a rememorar.
Inicio de flash back.
Sentía que alguien le miraba insistentemente por detrás de la espalda, pero no volteo, en vez de eso, siguió tocando, cambiando poco a poco la música, de claro de luna a otra completamente diferente, hasta que la canción era una suave y dulce nana, en ningún momento desistió, solo toco y cerro los ojos disfrutando de la música. Escucho como se acercaban a el sigilosamente.
Cuando concluyo la canción, volteo, para ver a una muy hermosa Bella tratando de ocultar una lagrima.
-¿Qué sucede?- se levanto asustado por ver como su ángel empezaba a contener el llanto.
-esa es una canción muy hermosa- dijo Bella mientras se limpiaba sus mejillas.
-¿te gusta?- pregunto algo entusiasmado. Ella asintió- -¿te digo un secreto?- le susurro ligeramente en su oído. Volvió a asentir- esta dedicada para el ser mas bello que e conocido, para la razón de mi existencia, para ti Bella.
Ella solo le abrazo y estampo sus labios con los suyos.
Te amo- fue la primera vez que le dijo aquella hermosa frase.
-yo te amo mas- dijo Edward mientras la sentaba junto a el, enfrente del piano y volvia a tocar su nana.
Fin de flash back
Empezó a tocar el piano, pero no era una música agradable, era melancólica, triste, demostrando los sentimientos atrapado en su interior con la fuerza necesaria como para matarle en vida.
Cuando la canción acababa sintió una fuerte impotencia cargada con ira, y golpeteo las teclas con fuerza, produciendo un sonido insoportable.
Cerro de golpe el piano y se tumbo en el sofá de la sala.
-¿en donde estas?- pregunto al vacio mientras volteaba su cabeza hacia la pared. Allí observo la fotografía de su graduación, tan radiante tan feliz, tan suya.
Y veía todo lo que había tenido y dejo escapar por ser un imbécil. Tal vez en realidad había sido una tontería volver, pues todo le recordaba a ella, cada cosa, cada rincón, todo.
Pero tal vez, el destino se apiadaría de el y le daría una segunda oportunidad, solo esperaba una señal, un rayo de esperanza.
Solo deseaba verla, estrecharla entre sus brazos y decirle que nunca la dejo de amar, nunca.
Pero ¿ tendría la oportunidad?
Hallo chicas, segundo capi, una pregunta ¿creen que Edward se merezca esa segunda oportunidad?
Tal vez si… o tal vez no :s
Por favor dejen sus sospechas, dudas, todo… :) y gracias por apoyar mi historia. :O
Les agradezco mucho.
Dejo mi alma en mis letras, por favor deja tu sombra al pasar.
P.D. la canción de este capi es de Mago de Oz, y se llama pensando en ti, es muy bonita y a mi me gusta.
a por cierto, tengo una viñeta que hace poco escribi la subire luego y por favor dejen sus comentarios y si les gustaria que la hiciera fic

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